Ciudad de México
En la mañana de este lunes, Miguel Ángel Félix Gallardo, mejor conocido como “El Jefe de Jefes”, y uno de los fundadores del Cártel de Guadalajara, obtuvo la prisión domiciliaria tras presentar problemas de salud en el penal de Puente Grande, en el estado de Jalisco.
No hace mucho, el capo de la droga reveló en una entrevista que su salud se encontraba deteriorada:
“Mi salud es pésima. Mi familia está haciendo un hoyo para yo ser enterrado en un árbol. No tengo pronóstico de vida ninguno, puesto que perdí todo, perdí la sensibilidad, los oídos, los ojos”.
Sus abogados interpusieron diferentes recursos legales a lo largo del último año para que Félix Gallardo enfrentara la prisión desde su casa, aunque en varias ocasiones les fueron denegados.
Hace un par de meses, Miguel Ángel Félix Gallardo abandonó de manera temporal la prisión, después de reportar la pérdida de la vista en uno de sus ojos, así como la audición, por lo que fue atendido para recibir un tratamiento.
“El Jefe de Jefes” fue sentenciado a 37 años de prisión y recluido en 1989 por su responsabilidad en el asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena, junto a otros delitos relacionados con el tráfico de drogas.







