Morelia, Michoacán

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) tendrá que pronunciarse ahora en torno a las reformas que aprobó el Senado de la República para que la Guardia Nacional (GN) pase a ser parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ya que los senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) presentarán un recurso de revisión para dar marcha atrás a este dictamen.

En entrevista para Primera Plana Mx, el senador Antonio García Conejo explicó que desde su perspectiva estas reformas van en contra de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ya que en el artículo 21 se establece que debe existir una policía civil en los municipios, el estado y la federación que obedezca a un ministerio público para realizar actuaciones.

García Conejo lamentó que con estas reformas se está rompiendo el pacto que se tuvo al aprobar la creación de la Guardia Nacional:

“Hace más de tres años, en 2019, tomamos un acuerdo por unanimidad en el Senado de la República para establecer esa institución que pedía el Presidente de la República, de una policía nacional que se denominaría Guardia Nacional con un mando civil, eso le condicionamos, porque en un principio quería que fuera un mando militar”.

Recordó que se llevaron a cabo foros en donde participaron defensores de derechos humanos y otros epecialistas y por ello se decidió que el mando debería ser civil. Agregó que no espera que haya cambios favorables con esta reforma, ya que por un lado es el riesgo darle tanto poder al ejército y podría corromperse, además que no está capacitado para actuar como policía y por otro, la orden sigue siendo de contener, más que de combatir.

Fotos: ACG

¿Quién los va a detener?

Dar todo el poder a una sola fuerza es riesgoso, alertó Antonio García:

“Es mucha la tentación que se está dando ya, se les dieron las obras federales, como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Los altos mandos manejan dinero. Cuando el das al Ejército todo el poder, es riesgoso, traen armas, traen poder, traen recursos, dime, ¿quién los va a detener?”, cuestionó.

Dijo no estar en contra del Ejército, “no digo que sean malos”, pero sí de la concentración del poder y observó que además la capacitación que se da a los soldados va encaminada a defender al país de una posible amenaza externa y no para hacer labores de seguridad pública, por lo que podría preverse que se desprestigie la institución al no actuar adecuadamente por falta de instrucción.

Seguirán los abrazos

Por otro lado, expuso que hasta ahora la labor de la Guardia Nacional ha sido más que nada de contención, ya que esa es la instrucción que se ha recibido por parte del Presidente de la República:

“El Presidente les dio la orden de hacer trabajo de disuasión, eso significa andar solamente recorriendo caminos, pero no actuar, nada más que nos vean que aquí estamos pero no investigar a fondo, no desarticular bandas, no actuar, porque él dice ‘yo no le voy a declarar la guerra a los delincuentes, yo tengo otra estrategia de abrazos y no balazos’, pero está dejando desamaprada a la ciudadanía, porque los delincuentes no actúan de manera moral.”

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