Cassez-Vallarta, un documental ‘mandado a hacer’: Cocoa

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Morelia, Michoacán

Florence Cassez sí fue secuestradora y lo que se presenta en el documental de Netflix no es completamente cierto, considera Luisa María Calderón, para quien esta producción fue “mandada a hacer”.

Sin entrar en detalles, la exsenadora habló en Los Demonios Sueltos sobre cómo le parece que la verdad creada por las emociones o por las redes sociales tiene más peso en la actualidad que la realidad y desde su perspectiva este documental tiene la intención de constituirse como una “caja china”. Es decir, un distractor.

“Es mandado a hacer, y ahí tienes a Epigmenio Ibarra metido, que es un cineasta…”

Y aunque no completó la frase, se sabe que este productor se ha erigido como uno de los más grandes defensores de Andrés Manuel López Obrador y su Cuarta Transformación, al grado de rescatar, hace unos días, un video en contra de Lorenzo Córdova, presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) y de atacar continuamente al expresidente Felipe Calderón, hermano de Luisa María.

“Yo creo que uno pierde mucho el tiempo y se desgasta emocionalmente con las falsedades que cada día… Yo ni siquiera tengo televisión”, continuó Cocoa.

Aunque admitió que no ha visto el documental, aseguró que “no puede ser verdad”, pues Florence Cassez sí fue secuestradora y estuvo encarcelada por ello y -aunque esto no lo dijo- liberada en 2013 durante la administración de Enrique Peña Nieto por una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en la que tuvo mucho peso el voto de Olga Sánchez Cordero, quien años después se convertiría en secretaria de Gobernación de López Obrador.

“Este documental tiene una parte de verdad, claro que la secuestradora fue encerrada. Es posible que haya habido temas en el debido proceso, pero por supuesto que fue secuestradora y tenemos el secuestro castigado con no sé cuántos años de pena”.

Más de 90 años de cárcel se dictaron en un primer momento contra Florence Cassez, después se le rebajó la sentencia a 60 y terminó pagando ocho, ya que se consideró que tanto el montaje que se llevó a cabo tras su detención como algunas inconsistencias en las declaraciones de los testigos afectaron su juicio.

“Lo que apena es que la verdad sobre la que estamos ideando sea un verdad de televisión y la posverdad, que le hagamos caso a las redes y alguien tire una caja china y nos vayamos con la finta”, expresó Calderón Hinojosa.

Relató cómo sus alumnos tienden a no confirmar sus fuentes y dejarse llevar por las redes sociales o “la verdad que se inventa” e incluso tomar decisiones a partir de ello.

“…pero un documental, no puede ser la verdad”, concluyó.

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