Morelia, Michoacán
Michoacán presenta un “rezago importante” en equipamiento e infraestructura urbanos que faciliten la movilidad de personas con alguna discapacidad, señaló la secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladyz Butanda Macías.
No hay cifras que, en proporción, muestren la insuficiencia de vialidades que las personas con discapacidad motriz, auditiva, visual u otras puedan transitar con independencia y seguridad.
No obstante, mencionó que los primeros resultados del Programa Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS), en un cruce con datos de la Secretaría del Bienestar, muestran que al menos la mitad de las personas con alguna discapacidad dejan de llevar a cabo actividades cotidianas porque no cuentan con acompañamiento de un tercero para transitar.

“No garantizamos el acceso de personas al transporte público, ni siquiera que transiten por las calles. Aún el Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) es inaccesible para muchos porque no reúne las condiciones adecuadas”, refirió.
Sin alguien que les ayude, 50 por ciento de la población con discapacidad se queda en casa, sin posibilidad de salir a recibir terapias y otras acciones cotidianas.
“Necesitamos que tengan independencia”, expuso Butanda Macías.
Se tienen en curso algunos proyectos que pretenden contribuir a disminuir el rezago, como la adecuación del CREE con equipamiento suficiente para que sus usuarios puedan acceder a él.

También una identificación, con el sistema de información geográfica estatal, de los puntos donde habitan las personas con discapacidad y los sitios hacia los que requieren trasladarse.
El objetivo es que estas zonas dispongan de infraestructura y equipamiento para ser accesibles y transitables por las personas con alguna discapacidad, “iniciar por los puntos de conflicto, empezar por algo”.
Gladyz Butanda mencionó que estos proyectos se programaron para su concreción en 2023, por lo que aún no cuentan con un presupuesto asignado.

Además, se tiene la realización de auditorías viales, que ya se elaboran en Morelia y se espera llevar a todos los municipios, a cargo de los consejos nacional y estatal para la prevención de accidentes, Conapra y Coepra.
En el caso de la capital michoacana, se han efectuado 10 auditorías en igual número de vialidades, una de las cuales es la avenida Camelinas.
En este punto, se encontraron semáforos que no dan tiempo suficiente a la población para cruzar la calle, no hay huellas podotáctiles, que indican a las personas con discapacidad visual la presencia de un pase peatonal, entre otros.
Destacó que la construcción de vialidades accesibles tiene un costo 30% a las vialidades destinadas a ser transitadas por automóviles: “Ya quisiera el recurso de los distribuidores viales (en las salidas a Salamanca y Mil Cumbres), hasta sobraría dinero”.




