Ciudad de México
Apenas cinco meses después de haber obtenido su libertad para seguir en libertad su juicio por tortura, el nombre del exsubsecretario de Seguridad Pública de Michoacán, Carlos Gómez Arrieta vuelve a sonar, ahora como participante del entramado de la “verdad histórica”.
El informe que presentó la semana pasada Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, sobre la investigación realizada por la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del caso Ayotzinapa (CoVAJ) lo señala como “enlace operativo” de la investigación emprendida una vez que se fraguó la llamada “verdad histórica”, que constituye el dicurso oficial que según este informe idearon las autoridadesde procuración de justicia y por el cual se detuvo hace unos días al entonces procurador general de justicia, Jesús Murillo Karam.
En ese entonces, Gómez Arrieta no era un alto funcionario de gobierno, sino un policía ministerial, es decir, un subordinado que tendría que atender órdenes concretas; sin embargo, no es el único actor relacionado con Michoacán que supuestamente estuvo relacionado con el urdimiento de esta “verdad”, el informe menciona también a Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Cuando sucedió la desaparición de los 43 normalistas, Harcía Harfuch era delegado de la Policía Federal de Guerrero, pero aseguró en una entrevista el mes pasado que estaba comisionado en Buenavista y Nueva Italia, Michoacán.
Carlos Gómez Arrieta estuvo recluido en el penal del Altiplano un año con siete meses y en mazo de este año salió en libertad condicional previo el pago de ua fianza de 300 mil pesos, ya que el juez César Chávez consideró que no existe riesgo de fuga. El mismo exfuncionario se entregó a las autoridades una vez que giró una orden de aprehensión en su contra.







