Un coche, unas manchas, un llamado

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Morelia, Michoacán

Ese 22 de septiembre fue para Gregorio un día normal: empezar a laborar a las 08:30 horas en un autolavado, recibir una clienta entre las 11:00 y 12:00 horas y dedicar el resto del turno a asear el automotor para el que se solicitó en dos momentos diferentes atención a las manchas y la cajuela. No obstante, recordó ese carro, entre muchos otros que atendió, como “algo raro que pasó en el autolavado”.

Este lunes 15 de agosto se reanudó la audiencia del juicio oral por el feminicidio de Jessica González Villaseñor, acaecido el 21 de septiembre de 2020, y ante el juez Ariel Montoya, el ministerio público, el imputado, Diego Urik y su defensa, Gregorio, extrabajador de un autolavado, describió el día enque recibió el coche que se atribuye al presunto responsable de este delito.

Énfasis en las manchas

Explicó que una joven morena y de cabello rizado llevó el Polo gris para ser lavados los asientos y le ofreció un aseo integral en los interiores, a lo que accedió y pagó, con la solicitud de prestar atención a las manchas.

Estas manchas se encontraban en los asientos traseros y, si bien Gregorio señaló que no pudo determinar su origen, precisó que fue como si alguien hubiera tratado de limpiarlas y solo las hubiera extendido más.

La joven pudo partir en una camioneta blanca, sin que Gregorio estuviera cierto en ello, para luego volver por una bolsa que se encontraba en la parte posterior del automotor y que para asearse fue puesta en la cajuela.

Más tarde, dos hombres, cuyas edades estimó entre 20 y 50 años, acudieron a verificar los avances del servicio y pidieron énfasis en la limpieza de la cajuela.

La defensa de Diego Urik cuestionó una de las evidencias expuestas por el ministerio público: dos fotografías de las manchas, tomadas por Gregorio para ser usadas como publicidad del negocio a través de redes sociales.

También cuestionóas fechas de los eventos, lo inusual o no de las actitudes de los individuos relacionados con el auto y las manchas, la detección de una credencial a nombre de Diego, sin que se definieran sus apellidos, y la dificultad de Gregorio para recordar otros vehículos que lavó.

Luis David, un día cotidiano como investigador

Para el policía investigador especializado en búsqueda de personas Luis David, el 25 de septiembre de 2020 también fue contidiano. Ese día se seguirían las labores para localizar a una joven reportada como desaparecida y de la que se sabía que su última ubicación era las inmediaciones de la colonia Bosque Monarca.

Tras varios días, acudió a un sitio donde se esperaba encontrar algo. Y lo hizo, a 500 metros de la barda perimetral de la colonia, entre maleza, estaba un cuerpo inerte. Una mujer con lesiones visibles y las características de Jessica.

Luis David debió detallar cómo acordonó la escena del hallazgo y cómo hizo la entrega del lugar al personal de homicidios. También fue cuestionado por la falta de certificaciones para el desarrollo de sus labores, sobre todo luego del error que cometió al registrar la hora de la entrega de la escena del hallazgo.

Pero más severos fueron los señalamientos sobre las memorias USB en que recogió videograbaciones de cámaras de seguridad vecinas al inmueble relacionado con Diego Urik, ya que expresaron los abogados de la defensa que ni siquiera se trataba de los mismos dispositivos.

Manchas de sangre en la ropa, manchas en la cajuela

El último testigo arrojó luz sobre indicios recogidos en la habitación que se identificara como perteneciente a Diego Urik, de donde se extrajeron dos playeras.

El perito químico Christian señaló que en estas prendas se encontraron manchas rojizas que un análisis con reactivos demostró que eran de sangre humana.

Aunado a ello, en un pantalón se localizó un cabello humano, aún con bulbo.

Finalmente, el Polo gris que de ordinario conducía Diego fue revisado y se encontraron manchas en la cajuela que podrían corresponder a sangre, aunque la escasez de la sustancia no permitió corroboración por métodos químicos.

A pesar de tanta insistencia, las manchas no se quitaron.

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