Foto: ACG.

Morelia, Michoacán

La ola de violencia que se registra en distintos puntos de México es la prueba más clara de que la política de “abrazos, no balazos”, se ha convertido en todo un fracaso en los estados que se repliegan a esa estrategia.

Así lo advirtió el líder nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Marko Cortés Mendoza, quien asentó que “los abrazos son para la gente buena y la aplicación de la ley, para la gente mala y eso es lo que no han entendido”.

A su llega al teatro Matamoros, al primer informe de Alfonso Martínez Alcázar, el líder albiazul fue más allá y aseguró que, en los hechos, a las fuerzas armadas, “las han doblegado, sometido, perseguido, humillado, desarmado y ahora hasta secuestran a los elementos de la Guardia Nacional para liberar a delincuentes”.

Cortés Mendoza criticó fuertemente lo sucedido en el país y particularmente, lo de ayer en Michoacán, donde en operativo fueron detenidos 164 presuntos integrantes de una célula delictiva, “lo que no entiende el gobierno de AMLO y el estado, es que a los delincuentes se les combate y se les detiene en apego a la ley y a la gente buena se le abraza y se le protege”.

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