Morelia, Michoacán

Las minaciones de agua y goteras, entre otros daños, que ha presentado el edificio que alberga al Colegio de Morelia son ocasionadas por un defecto de origen en la construcción, que ya se manifestara antes de ser entregado.

El director del Colegio de Morelia, José Manuel Álvarez Lucio, expuso que se llevó a cabo la colocación de una sobrelosa que cubre la losa, lo que dejó un espacio donde se tiene formación de vapor, que desprende el impermeabilizante instalado y favorece la filtración de agua.

Estas filtraciones se traducen en goteras y hasta cascadas de agua, que se observaron en años anteriores y que provocaban que “adentro del edificio lloviera más que afuera”.

Este año, las primeras lluvias derivaron en la caída de un pedazo de plafón y goteras, lo que llevó a que se retiraran los plafones dañados.

Una vez que aminoren las precipitaciones pluviales, aseveró el director del Colegio de Morelia, se colocará una nueva capa de impermeabilizante.

Además, se revisarán las opciones de reparación del desperfecto de origen de la edificación, como la construcción de un segundo techo, la instalación de ladrillos o la continuidad en la colocación se impermeabilizante, una medida que se ha efectuado desde el inicio y que ha dado resultados paulatinos, al disminuir la severidad de las filtraciones de agua por un efecto acumulativo.

Para las reparaciones emergentes, indicó José Manuel Álvarez, no se hicieron inversiones porque se contó con insumos y mano de obra propios, mientras que para las soluciones a largo plazo serán evaluadas para determinar instalación su costo beneficio.

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