Foto: Cortesía

Aguililla, Michoacán

Las calles de Aguililla se convirtieron recientemente en centros de oración para recordar a las víctimas de la “narcoguerra” y clamar por la paz.

Así lo dieron a conocer hoy representantes del clero, quienes destacaron que estas jornadas de oración tienen el objetivo de pedir por la reconversión de los delincuentes y que se generen condiciones de tranquilidad en esa región de la Tierra Caliente michoacana.

“Nuestra parroquia se une al llamado de los obispos a la oración por las víctimas inocentes, los desaparecidos, los muertos en combate entre grupos y los victimarios”, señalaron en un mensaje que hicieron llegar a los medios de comunicación.

De acuerdo con esta información, una de las misas tuvo lugar en el sitio exacto donde, el pasado 10 de marzo, fue ejecutado el presidente municipal César Arturo Valencia Caballero, tras salir de una reunión de trabajo.

“Estás con Dios y en el corazón de quienes te recordamos”, se lee en una placa que fue colocada en el lugar del homicidio.

Durante las jornadas de rezo, los habitantes han portado fotografías con los rostros de quienes han caído abatidos por las balas del crimen organizado.

Entre las víctimas destacan 13 policías muertos en una emboscada el 14 de octubre del 2019, así como dos militares caídos también en un enfrentamiento, el 13 de mayo de 2021.

Incluso, ahora se sabe que son al menos cuatro los sacerdotes que también han sido asesinados en las últimas décadas en esa región michoacana. Ellos son Miguel Ochoa Ávila, muerto el 8 de abril de 1985; Abelardo Espinoza Aguilera (8 de agosto de 1993), Macrino Nájera Cisneros (16 de octubre de 2004) y Víctor Manuel Diosdado Ríos (3 de junio de 2012).

A todos ellos, civiles o religiosos asesinados, los pobladores y clérigos rindieron homenaje en estas jornadas de oración, las cuales se empalman con la última estadística oficial que se sitúa a Michoacán como el segundo estado con más homicidios dolosos a nivel nacional.

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