Monterrey, Nuevo León
No murió inmediatamente después de haber desaparecido sino varios días después, no fue un accidente y la causa de muerte no fue un golpe en la cabeza, sino asfixia. Esto es lo que reveló la tercera autopsia.
Un tercer peritaje al cuerpo de Debanhi Escobar, la joven de 17 años que desapareció en Monterrey el 4 de abril de este año y su cuerpo fue encontrado días después, hasta el 21 de ese mismo mes en una cisterna del motel Nueva Castilla.
La fiscalía de ese estado, así como el propio Gobierno Federal en la conferencia mañanera, en voz del subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía, habían sugerido que, al haber ido alcoholizada, la joven había caído por accidente en la cisterna y se habría golpeado en la cabeza. La autopsia reveló que no fue así.

El hecho de que se realizaran dos peritajes más al cuerpo de la joven se debió a que su padre no se conformó con las explicaciones de las autoridades e insistió en que las causas de su muerte no quedaban claras.
Además de lo anterior, algunos medios de comunicación comenzaron a difundir imágenes de la noche en que Debanhi desapareció, revictimizándola al enfatizar que había consumido alcohol y que había discutido con un joven -que a decir de las imágenes la estaba molestando- en la fiesta de la que se retiró.
Según el funcionario federal, la joven no murió ahogada, como ya se sabía, pero sí por asfixia, no hay huellas de violencia sexual, pero sí se pudo determinar -a diferencia de la primera autopsia-, que murió de tres a cinco antes de que el cuerpo fuera encontrado, más de dos semanas después de su desaparición.







