Ciudad de México
Luis Echeverría murió como imputado del delito de genocidio, a pesar de que sólo pasó dos años en prisión domiciliaria, recordó el Comité 68 ProLibertades Democráticas en un pronunciamiento emitido en torno a la muerte del expresidente.
A través de un proceso penal, la Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció que el exmandatario fue responsable tanto de la matanza de estudiantes en Tlatelolco en 1968 como de otros crímenes de Estado. Entre ellos, de acuerdo con la misiva, del exterminio de pueblos en Guerrero y la desaparición forzada de personas.
“La muerte de Echeverría no extingue la causa por un crimen de Estado”, recordó el colectivo y enfatizó que este tipo de crímenes no prescribe.

Ante ello, exigió que se siga investigando lo sucedido en Tlatelolco y a todos los implicados, quienes “siguen gozando de impunidad y protección del poder político oficial”.
Asimismo, las víctimas del 68 exigen que se aplique una reforma legal para que los crímenes de Estado no queden impunes y que los bienes de Echeverría se empleen en la reparación del daño a sus víctimas.
Envían sus condolencias
Ha despertado polémica que, a pesar de los crímenes que se lograron probar al expresidente Echeverría, algunas figuras políticas externaron sus condolencias y no a título personal, sino de las instituciones. Es el caso del Presidente de la República y del Congreso del Estado de Michoacán.





