Morelia, Michoacán

Santiago Cumplido del Castillo, el director, ordenó acelerar el paso durante los 10 días de ensayos de la tercera temporada Tzin Tzun, historias de princesas y colibríes, de Zingulart. Las caras nuevas son muchas y los “veteranos” deben afilar la puntería. Hay cambios importantes en el montaje y hasta se han incorporado unos enormes tambores para recordar a los ancestros. Se ven caras cansadas, pero también mucho optimismo.

Cantante lírico devenido director de grandes espectáculos, Santiago, de 43 años, es un hombre sagaz y de mucha cultura, está acostumbrado a apostar en grande, sin alardes, aunque convencido de que el fracaso no es una opción.

En un descansó aceptó contestar algunas preguntas de Primera Plana mx:

“Bueno, yo construí esta obra pensando en una puesta permanente, como las que existen en Las Vegas o Nueva York, y espero que el público nos siga apoyando. Es muy bonito continuar dándole trabajo a los artistas y técnicos locales”, me comentó para empezar.

¿Tengo entendido que el elenco en esta ocasión está bastante renovado?

Esta tercera temporada tiene 13 artistas nuevos, en algunos casos, porque los originales ya no están disponibles, y en otros, porque decidí sustituirlos. De todas formas, el talento sigue siendo mayoritariamente michoacano.

Esto le da un matiz distinto a la obra, ya que cada actor, cantante o acróbata tiene su energía propia, sus fortalezas, sus debilidades.

¿Quién asume el papel protagónico?

Bueno, ya no está Nacho Tena, ahora tenemos a Aleph, un actor también michoacano, hace teatro físico y es artemarcialista de Kung Fu y de Capoeira, cuenta con una gran corporalidad. Ya estuvo con nosotros en Ánimas.

También hay un malabarista que está entre los más destacados de México, se llama Jafet, hace de artesano. En el personaje de Matamoros está Jerónimo, de mucha experiencia en estos eventos.

¿Cómo te las arreglas para hacerte obedecer por tantas estrellas?, ¿cuál es la receta?

He tomado muchos cursos de dirección musical en Europa; no obstante, la multidisciplinaria la he aprendido sobre la marcha con mucha prueba y error.

He llegado a ser un líder demasiado duro y rígido o muy blando y en los 2 casos he visto las consecuencias.

Dirigí un coro lírico en Zapopan y allí aprendí a tratar a la gente conflictiva, amañada, con talento bruto o frustrada. Aprendí muchas mañas, trucos, colmillos, ¡todo!

La mejor manera de ser el capitán es conocer de todo, desde los proyectores hasta el humo, además, hay que saber bien lo que deseas hacer, sin descartar la exploración.

Los directores no tenemos muchos amigos, somos solitarios. He tenido que festejar muchos éxitos, solo, en el hotel.

¿De acuerdo a las experiencias de las 2 temporadas anteriores que elementos nuevos han sido introducidos ahora en Tzin Tzun?

Bueno, hemos renovado la iluminación de algunas escenas para aumentar el dramatismo. El videomapping tiene también algunas mejoras, asimismo, se han hecho cambios en algunas escenografías a fin de darles mayor dinamismo y frescura.

Incluí percusión en vivo con unos tambores grandotes en las partes prehispánicas. Quiero que las escenas de los aztecas y purépechas se sientan más fuerte y real.

Este teatro tiene una gran infraestructura y estoy tratado de sacarle un mayor jugo.

Dirigiste Tzin Tzun, en sus primeras temporadas, que es explosiva, un delirio de tecnología, Ánima, intimista, fantástica, y Villancikua, un concierto magno. ¿Qué buscan con esta variedad?

(RIE) Y de hecho hay otro show que estoy trabajando desde hace meses que es muy distinto a las obras que mencionas.

La variedad se explica, porque soy un artista multidisciplinario, con muchos gustos, me encanta explorar nuevas fronteras y, de paso, mostrar los matices del mismo teatro Matamoros y de los artistas disponibles en Michoacán. El espectador debe sentir que hay versatilidad, distintas ideas, emociones.

Algunas personas ven al arte solo como una vía para obtener ganancias y otros enfatizan en su papel formador, educativo. ¿En qué bando estás?

En el medio, creo. Por supuesto, hay mensajes en favor del crecimiento, aunque no creo en el arte gratuito. Esta es una industria. Un artista debe obtener el mismo dinero que gana un doctor, un abogado, o un notario. Estudian y dedican años y años a su profesión.

En México tenemos el estigma de que las personas involucradas en el arte no pueden ganar mucho, mientras que los futbolistas tienen millones en sus bolsillos. Esto no sucede en otros países.

Los creadores son indispensables para la sociedad. La riqueza emocional, espiritual que conlleva el arte es comparable a los beneficios de cualquier otra esfera.

En nuestro país esto no se entiende, por ello cuando un joven se inclina por la creación sus padres enseguida le advierten: “Pero, te vas a morir de hambre”.

Santiago Cumplido es también cantante lírico, ¿has renunciado definitivamente a los escenarios?

Desde hace unos años dejé en segundo término el canto, luego de 20 años de trabajo y largas estadías de estudio en Europa. Amo el canto, sin embargo, te puede decir, con todas las de la ley, que mi vocación no es hoy la de ser cantante, quiero ser un creador en un sentido más global.

Antes iba a un concierto, escuchaba a un cantante, y sentía que se me removía el alma. Ahora lo puedo aplaudir sin sentir el gusanito de “yo también quiero”.

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