Morelia, Michoacán
Alrededor de una semana requeriría el Ayuntamiento de Morelia para llevar a cabo la reparación del puente sobre la avenida Siervo de la Nación y el dren Barajas, a fin de reabrir la vialidad a la circulación local.
El secretario de Obras Públicas, Juan Fernando Sosa Tapia, señaló que a cerca de 30 horas de arrancar los trabajos, se tiene un avance estimado de 50 por ciento, con la formación de bóvedas, la colocación de 5 de los tubos de 1.75 metros por 18 metros que recibirán el caudal del dren Barajas y el inicio del colado de la superficie.
En las siguientes horas, se tendrá el trabajo con las estructuras de acero y la continuación del colado, así como la instalación de loza hidráulica y el concreto, al que se dotará con un acelerante para disminuir el período de fraguado a cerca de 3 días.


La expectativa es que entre el viernes y el sábado próximos el puente esté por finalizar en la obra civil, para entre domingo y martes efectuarse el fraguado y así reabrir la vialidad al paso de automotores y peatones, siempre que el clima así lo permita.
Destacó que el costo aproximado de la reparación asciende a 5 millones de pesos, aportaciones del municipio y empresas constructoras, que han respaldado al gobierno local ante la contingencia reportada el pasado lunes 13 de junio, cuando colapsó el puente.
Personal de las secretarías de Obras Públicas y Servicios Públicos, así como del Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Morelia (OOAPAS) y de la Coordinación de Protección Civil y Bomberos municipal, han trabajado desde la detección del socavón que afectó al puente, para resolver la situación de forma rápida y eficiente, aseguró Sosa Tapia.


Además, se ha contado con la intervención de estructuralistas y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para obtener un dictamen estructural que garantice que el puente estará en condiciones de ser funcional y seguro para los usuarios.
Refirió que se determinó que la falta de mantenimiento y las malas condiciones en que estaba el tubo de lámina bajo el puente llevaron a su colapso, como lo muestran los restos de lámina de menos de 5 milímetros de espesor, cuando debían tener al menos una pulgada.
A la antigüedad de la estructura y la falta de mantenimiento, se sumó el incremento del caudal del dren Barajas, que capta los escurrimientos pluviales de las zonas altas del municipio para conducirlos hacia el río Grande.







