Piden a diputados locales salir del clóset… legislativo

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Morelia, Michoacán

En el Congreso del Michoacán hay dos diputados que obtuvieron su espacio por cuota LGBT+; sin embargo, nadie sabe quiénes son, no se asumen como parte de la comunidad diversa sexual y no legislan en la materia.

Así lo hizo notar Raúl Martínez Rojas, defensor de los derechos humanos de la comunidad LGBT+ en Michoacán, presidente del colectivo Michoacán es Diversidad, en entrevista para Primera Plana:

“Un pajarito nos dijo que hay dos diputados que llegaron por cuota afirmativa de la diversidad sexual y al día de hoy suponemos quienes son, hemos podido dialogar con el órgano electoral y algunos funcionarios partidistas, pero necesitamos que se pronuncien”.

¿Cuáles son las acciones afirmativas LGBT+?

A partir de una reforma constitucional, el Instituto Nacional Electoral (INE) determinó que los partidos nacionales deberán postular cuando menos dos fórmulas de personas de la diversidad sexual en cualquiera de los 300 distritos electorales federales y dar uno de los primeros 10 lugares en la lista de plurinominales a alguien de este sector poblacional.

En la misma sintonía, el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) emitió lineamientos en torno a las llamadas acciones afirmativas que establecen que al menos uno de los candidatos de cada partido para el Congreso local por mayoría relativa debe ser una persona que se adscriba como parte de la comunidad LGBT+, así como uno más dentro de los primeros ocho lugares de las listas plurinominales.

En el anonimato

A pesar de que todos los partidos -hasta el Partido Encuentro Solidario (PES)- registraron candidatos atendiendo a estas reglas, ninguno de éstos se identificó abiertamente con la población de la bandera arcoíris, ni durante su campaña ni una vez obtenido el cargo y ante el cuestionamiento de la prensa, los representantes de los institutos políticos (como el PES) argumentaron que sería violatorio de sus derechos humanos señalar cuáles de sus candidatos eran parte de esta comunidad.

“Si estos dos diputados, diputadas, llegaron por una acción afirmativa diciendo que eran homosexuales, lesbianas, bisexuales -personas trans nunca lo dijeron-, que llegaron a ese puesto por la diversidad sexual, ocupamos que se pronuncien”, insiste Raúl Martínez.

Y no se trata de “salir del clóset” en su vida privada, aclaró, sino de que si se postularon como representantes de una comunidad, entonces la representen ante el legislativo y presenten una agenda acorde con ello, ya que hay temas pendientes, entre los que destacó concubinato, registro de parejas homoparentales o lesbomaternales, discursos de odio y terapias de conversión.

“No es que digan ‘soy homosexual’, es que arropen la agenda de la diversidad sexual”.

¿Agenda arcoíris?

Si bien existen algunas propuestas en el Congreso local a favor de este sector poblacional, no provienen de los diputados que dicen representarlo y la mayoría no se han aprobado hasta ahora, se mantienen en comisiones en espera de dictamen.

Una de estas propuestas es la que presentó el diputado por el Partido del Trabajo (PT), Reyes Galindo, para eliminar las llamadas “terapias de conversión” y considerarlas un tipo de delito que atenta contra el libre desarrollo de la identidad sexual.

La única iniciativa que se ha aprobado fue la de Fanny Arreola para que el 17 de mayo se conmemore el “Día Estatal Contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género”, mismo día en que se celebra el Día Internacional contra la Lesbofobia, Homofobia, Bifobia y Transfobia.

Foto: ACG

Hace una semana, en el marco del Día Internacional del Orgullo LGBT+ que se celebrará el 28 de junio, los diputados Fanny Arreola, de la representación parlamentaria, y Víctor Zurita, de Morena, celebraron el foro Somxs Diversxs y se comprometieron a generar una agenda legislativa en pro de la comunidad diversa sexual.

No obstante, días antes la 75 Legislatura creó por mayoría de votos la Comisión de Desarrollo Integral de la Familia, en donde expresamente se reconoció un sólo tipo de familia como válido. Sólo la diputada por el PT Gabriela Cázares votó en contra, aunque el morenista Juan Carlos Barragán propuso modificar el dictamen para reconocer otros tipos de familia, pero el resto del pleno no estuvo de acuerdo.

“Tenemos 40 diputados y ninguno abiertamente lo dice. Quiere decir que ese ambiente hostil en el Congreso es de homofobia, que hay lesbofobia ahí adentro. De nada nos sirve que la presidenta Adriana cuelgue la bandera ahí adentro, si no lo han trabajado”, concluye Raúl Martínez.

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