Morelia, Michoacán
Un águila que devora una serpiente, posada sobre un nopal, es un símbolo muy bien conocido para los mexicanos. Y es que no en vano el nopal es parte de la bandera nacional, pues se trata de un cultivo emblema de México, una planta con múltiples propiedades útiles para la humanidad y una alternativa sustentable ante la creciente desertificación de los suelos por el cambio climático.
Y en el Segundo Foro Internacional de Investigación e Innovación sobre el Nopal y otras Cactáceas, que se lleva a cabo los días 13 y 14 de junio, en Morelia, más de 150 productores e investigadores se congregan para integrar el conocimiento actual en torno de esta planta y buscar los mecanismos para su transferencia a la población, señaló Daniel Val Arreola, especialista adscrito al Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

Hay ahora en la entidad cerca de 40 mil hectáreas dedicadas a la producción del nopal, en su mayor parte, un cultivo de subsistencia, con poca participación de la innovación y agregación de valor, lo que coloca a Michoacán por debajo de estados como Guanajuato y Zacatecas, respecto de la importancia de esta planta.
Entre los cultivos intensivos del nopal, Val Arreola destacó la comunidad de La Concepción, aledaña a Morelia, donde esta planta ha sido utilizada para la elaboración de tortillas, frituras, salsas, mermeladas, y otros, así como para su venta en fresco, lo que se favorece por la cercanía con la capital del estado.

No obstante, aseveró Val Arreola, el nopal encuentra en la entidad múltiples áreas de oportunidad, por la posibilidad de ser utilizado como reparador de suelos afectados por el cambio de uso, los monocultivos o fenómenos naturales; en la industria, para desarrollar plásticos biodegradables; como ingrediente de fármacos y suplementos alimenticios, por sus propiedades para regular el índice glicémico; en la industria alimenticia, como edulcorante y para la producción de jugos, tortillas, frituras y otros, o simplemente en fresco, como parte de guisos o ensaladas.
Respecto de su uso como combustible, el académico nicolaita mencionó que no ha habido estudiosos interesados en la materia, además de que se enfrentaría la exigencia de grandes volúmenes de nopal para la obtención de biogás; sin embargo, podría ser una opción para abatir la dependencia del gas natural, que se encuentra al alza en sus costes.

Aunque actualmente se tienen numerosos trabajos sobre el aprovechamiento del nopal, el conocimiento está fraccionado y debe ser incorporado a la población dedicada a la generación de alimentos e insumos en las zonas rurales para tener un impacto favorable.
Así, expuso Daniel Val, ante el cambio climático y la escasez de agua el nopal se presenta como una opción para las familias en las zonas rurales, y como un aprovechamiento sustentable de suelos que podrían ser urbanizados o destinados a cultivos sin valor comercial.
Para un mejor uso del nopal, se debe asegurar una mayor densidad de planta, una fertilización adecuada y el combate contra las plagas.

Como beneficios, la producción de nopal ofrece un bajo costo relativo de instalación, de 40 mil a 60 mil pesos por hectárea; una baja demanda de agua, y la disponibilidad de amplias superficies.
El Segundo Foro Internacional de Investigación e Innovación sobre el Nopal y otras Cactáceas se realiza con la presencia de investigadores y productores de Michoacán, San Luis Potosí, Jalisco, Guanajuato y Nuevo León, así como de Argentina y Etiopía.




