Lagos, Nigeria
Hombres armados atacaron una iglesia católica en la localidad de Owo, en Nigeria, durante la misa del pasado domingo, y provocaron al menos 50 muertos y un gran número de heridos, entre ellos niños.
Richard Olatunde, vocero del despacho del gobernador del estado de Ondo, indicó que hubo una explosión con dinamita dentro de la iglesia antes de que hombres armados abrieran fuego por las ventanas mientras se celebraba una misa.
Se supo, igualmente, que el sacerdote celebrante y a un puñado de fieles fueron secuestrados.
El ataque tuvo lugar durante la misa matutina en la iglesia católica de San Francisco Javier, situada en el suroeste del país, una región en que resultan poco habituales los atentados yihadistas y de bandas criminales.
Tras la matanza el domingo, el papa Francisco lamentó este lunes la muerte de “decenas de fieles, entre ellos numerosos niños, durante la celebración del Pentecostés”, la fiesta cristiana que celebra la venida del Espíritu Santo, indicó su servicio de prensa en un comunicado.
Un superviviente, Bade Salawu, recuerda la incredulidad al escuchar disparos dentro del templo. “No vinieron a robar nada, no vinieron a secuestrar a nadie… Su objetivo era solo asesinar y destruir”, indicó.
El gobernador del estado de Ondo, Oluwarotimi Akeredolu, urgió en un comunicado a las fuerzas de seguridad a que encuentren los autores de este “ataque ruin y satánico”.







