Riad, Arabia Saudita
Tempestades de arena provocaron hospitalizaciones, cierres de escuelas y perturbaciones del tráfico aéreo el pasado martes en varios países de Oriente Medio, donde los niveles de visibilidad han sido negativos.
Una espesa neblina gris hizo que edificios emblemáticos de Riad, la capital de Arabia Saudida, como el rascacielos Centro del Reino, fueran casi imposibles de ver, aunque no se anunciaron retrasos ni cancelaciones de vuelos.
Condiciones similares eran observadas en otros países del Golfo como Bahréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos.
El fenómeno no es raro en una región conocida por sus desiertos, pero su frecuencia aumentó en los últimos meses, alimentado por sequías que se relacionan con el cambio climático.
El centro de meteorología saudita pronosticó para los próximos días “vientos superficiales polvorientos” en el este y en Riad, “que reducen la visión horizontal”, según la agencia de prensa oficial.
Además, la cadena de televisión estatal Al-Ekhbariya informó que 1.285 personas fueron admitidas en los servicios de urgencias de los hospitales y centros de salud de Riad por dificultades respiratorias.
También se esperaban tempestades más al oeste, en las ciudades sagradas de La Meca y Medina, según el pronóstico.
El vecino Irak reportó el pasado lunes la hospitalización de cerca de 4 mil personas por trastornos respiratorios, y el cierre del aeropuerto a causa “de una visibilidad de 300 metros”, así como escuelas y administraciones públicas en todo el país.




