‘No veo condiciones para que haya una reforma electoral’

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Morelia, Michoacán

Ni la del presidente Andrés Manuel López Obrador, ni la de la alianza PRI-PAN-PRD: para el titular del Instituto Nacional Electoral en Michoacán (INE), Alejandro Delgado Arroyo, la grave polarización que vive el país hace imposible que transite una reforma electoral.

“Dada la polarización del país, yo no veo condiciones para que haya una reforma. Creo que presentar una reforma electoral en este momento no es lo más afortunado”, alerta el experto en la organización de procesos electorales.

En entrevista con Primera Plana Mx, Delgado Arroyo expone que ninguna de las cuatro reformas profundas que ha habido a las reglas del juego electoral, ha sido en la antesala de una elección presidencial. Todas, sin excepción, se han promovido en comicios intermedios.

Además, el vocal ejecutivo del INE advierte que la propuesta de López Obrador, de pasar con todos sus puntos y comas, significaría volver al sistema electoral de hace 31 años.

  • Vocal, ¿qué nos puedes comentar respecto a las dos propuestas de reforma electoral?, ¿alguna pasará?, ¿cuáles puntos rescatarías de cada una de ellas?

Lo que yo vería es una polarización muy grande en el Congreso de la Unión, que no da un buen augurio para que vaya a transitar de una manera consensada una reforma político-electoral. Ojalá se pusieran de acuerdo, buscaran puntos de encuentro y sobre todo que no se tomaran reformas que pudieran ser regresivas (…) De la reforma presentada por el presidente, veo algunas cuestiones interesantes, pero hay algunas cuestiones que no logro entender en términos de la comunicación política porque se dice que se eliminan las 200 diputaciones de representación proporcional, cuando en realidad lo que propone el presidente es eliminar las 300 diputaciones de mayoría relativa, de hecho, eliminar los distritos electorales federales (…)

Me preocupa que desaparecerían al Instituto Electoral y surgiría una nueva institución, el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, pero la propuesta de elegir a los consejeros por elección popular es peor, porque convierte a los aspirantes a consejeros en políticos en busca del voto. Es un problema que politizaría en exceso y pondría en duda, inclusive, la independencia y la autonomía del llamado Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (…)

Con esa propuesta se está regresando 31 años atrás. Cuando las elecciones en 1988, que se hizo la famosa caída del sistema, los órganos desconcentrados de la autoridad electoral eran designados temporalmente, sin profesionalismo, con mucha improvisación e inclusive muchos con compromisos políticos, que hacían o generaban a los actores políticos una desconfianza sobre la forma en cómo se procesaban los resultados electorales; pues se está regresando a esa propuesta.

  • Dice el líder del PAN, Marko Cortés, que la reforma de AMLO es un dardo envenado para eliminar al INE…

Pues si esta propuesta va en ese sentido, claro que sí, porque, además, en las facultades que se establecen al nuevo organismo electoral se eliminaría la credencial para votar y quizá resurgir en la cédula de identidad, ahora controlada por Gobernación, y esto, con el voto electrónico y la desaparición de los diputados de mayoría, estaría justificando lo que dice la propuesta de desaparecer las juntas distritales ejecutivas. Estamos hablando de mil 800 funcionarios profesionales que han sido formados por el Instituto Nacional Electoral.

  • Por lo que expones, pareciera que el presidente ha jugado a no leernos las letras chiquitas de la propuesta, ¿lo ves así o tienes otros datos?

Yo tengo los datos de la iniciativa presentada ante la Cámara de Diputados y hay que leerla con atención. No están desapareciendo los diputados de representación proporcional; los que desaparecen en realidad son los diputados de mayoría relativa y ahora tendríamos listas por cada una de las entidades federativas, que además dificultaría las listas de candidaturas independientes porque los candidatos independientes tendrían que hacer una sola lista. Sí es una situación compleja, donde el discurso no corresponde con lo que dice la iniciativa del presidente (…) Parece ser que quienes elaboraron la propuesta desconocen la administración electoral.

  • ¿Cómo lees la contrapropuesta que presentaron los partidos de oposición?, el PRI, PAN y PRD.

Sé de las declaraciones y de esta propuesta añeja de una segunda vuelta electoral, que significa que los dos principales punteros en una elección presidencial se irían en un periodo corto de tiempo, un mes quizá, a una segunda vuelta para que la ciudadanía decida quién de los punteros se queda con la presidencia. Es interesante, sin embargo, también hay que hacernos responsables en lo que implica presupuestalmente; es otra elección, poco más de 3 mil millones de pesos.

También es interesante esto de la nulidad de elecciones, como ya lo hizo el tribunal en tres municipios (de Michoacán) por intervención de delincuencia en las elecciones. El tema es que se tendría que tener el acompañamiento mucho más fuerte de las corporaciones de seguridad para documentar y tener certeza de este tipo de acciones.

Dada la polarización del país, yo no veo condiciones para que haya una reforma. Creo que presentar una reforma electoral en este momento no es lo más afortunado, sobre todo con la profundidad con la que los legisladores quieren hacerlo. Las reformas electorales más profundas que ha habido en el país, fue la de 1990, la de 1996, la de 2008 y la última de 2014, es decir, han sido previas a elecciones intermedias y no a una elección presidencial. Sería sumamente riesgoso que hubiera una reforma electoral profunda a un año y casi cuatro meses de iniciar el próximo proceso electoral concurrente.

Pero además, ¿por qué tocar al INE cuando en todas las encuestas serias que se realizan en este país, la mayor parte de la población le da el respaldo? Es más, el INE es una de las instituciones con mayor confianza ciudadana del país, muy superior, por ejemplo, al que tienen los partidos políticos o al que tienen otras corporaciones; es muy similar a la aprobación que tiene el Ejército, entonces, ¿por qué tocarlo si funciona bien? Iríamos a un proceso electoral más tranquilo si vamos con las mismas reglas con las que se eligió al actual presidente de la República.

  • No sé si coincidas, pero no aprecio condiciones propicias para que se sienten a dialogar sobre estas propuestas, de uno y otro bando.

La polarización que existe hoy en día en el país, no genera condiciones para buscar un consenso que siempre es necesario ante cualquier reforma político electoral, porque se están definiendo las reglas del juego para competir por el poder. Si estas reglas no son consensadas y aceptadas por todos los jugadores, pues el juego va a ser muy complicado e incluso el juego puede llegar a situaciones graves. No creo conveniente que deba haber una reforma electoral impuesta, porque podríamos tensar en demasía una elección presidencial.

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