Foto: Beatriz Rojas

Morelia, Michoacán

Este lunes hacia el mediodía en el Centro Gastronómico de Ciudad Universitaria, los locatarios se afanan en la limpieza y la preparación de alimentos y bebidas. Se acerca la hora de comer y pequeños grupos de estudiantes ya se aprestan a elegir su menú del día.

Se les ha señalado de ofertar alimentos contaminados, de no pagar los servicios básicos y se ha impedido el acceso al lugar donde han trabajado por más de 30 años, pero los vendedores en el Centro Gastronómico se las arreglan para ingresar y buscar cómo seguir ganándose la vida alimentando a los estudiantes nicolaitas.

“Ganamos los amparos, la autoridad nicolaita no debe tocar nada hasta que no se resuelva en definitiva, pero no hace caso y nos niegan el ingreso. Nosotros le echamos ganas, pero ellos nos niegan el ingreso”, explicó Édgar Loza, representante de los locatarios del Centro Gastronómico.

Foto: Beatriz Rojas

Así, se encuentran actualmente en funciones con alguna clientela y sin energía eléctrica o gas, con incertidumbre sobre el futuro inmediato y una lucha enorme por efectuar.

“Muchos no vienen ya, porque dicen los funcionarios que está sucio; muchos no vienen porque nos comentan que los amenazan, no nos consta eso, no nos dicen quién, pero sí que a algunos los han amenazado para que no compren nuestros productos”, refirió.

“Que sean rojas”, dijo un joven, en alusión a las enchiladas que recientemente ordenó y que segundos después se cocinan en una parrilla, conectada a un tanque de gas.

Foto: Beatriz Rojas

“Nos las arreglamos también para trabajar, pero eso sí, aunque se enojen o lo que quieran, aquí ando detrás de todo para que tengamos bien limpio y cuidado”, afirmó.

En el curso de este año se ha mantenido el conflicto entre los locatarios y la autoridad nicolaita por el uso del Centro Gastronómico, ubicado en las inmediaciones del área de Biología Acuática, en Ciudad Universitaria.

Las autoridades aseguran que los alimentos están contaminados con bacterias coliformes. Édgar Loza explicó que en los últimos dos años, correspondientes a la pandemia, no han vendido alimentos o bebidas, por lo que la última inspección realizada a sus productos por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) fue en 2017 y muestra condiciones de normalidad.

Foto: Beatriz Rojas

También se ha dicho que le significan a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) una erogacion de recursos para el pago de energía eléctrica y gas, lo que le ha valido a la casa de estudios observaciones por uso de presupuesto en funciones no sustantivas de la misma. El locatario aseveró:

“Ellos no nos han dado nada, ni siquiera nos dejan construir o arreglar el lugar y tenemos todas las inspecciones hasta antes de la pandemia”.

El proyecto de la UMSNH es ofrecer productos “sanos y baratos”, para lo cual se han iniciado licitaciones públicas que ya han obtenido negocios conocidos como food trucks. El representante del Centro Gastronómico indicó que no tuvieron en más de 30 años reportes de clientes enfermos por consumir ahí, además de que sus precios están pensados en los estudiantes, muchos de los cuales apenas disponen de dinero apenas suficiente para una comida diaria.

Foto: Beatriz Rojas

“Muchos de los que ahora nos quieren quitar venían venían comer aquí, porque vendemos comida sana, rica y barata. Ahora tienen buenos sueldos y pueden permitirse otros negocios, pero por mucho tiempo ellos también se venían acá a comer”, detalló.

No hay un proyecto, al momento, más que seguir trabajando. No se preocupan en demasía porque obtuvieron los amparos para evitar ser retirados. La denuncia por despojo no procedió, afirmó; sin embargo, este estado de cosas nada garantiza. La fuente de trabajo de los comerciantes sigue en entredicho, porque la pretensión de estos movimientos, dijo, es aparentemente la construcción de un nuevo espacio alimentario que se asignaría por licitación pública.


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