Morelia, Michoacán
Han transcurrido más de dos meses del cambio de proveedor del servicio extramuros de diálisis y hemodiálisis en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la entidad y aun no hay una solución para los pacientes que navegan entre clínicas, a la espera de un lugar para recibir su tratamiento.
Rumores de clausura y de cierre por obras y trabajos de mantenimiento alimentaron en los ultimos días la angustia que por semanas han enfrentado estos pacientes y sus familias, luego de que fueran informados de que los prestadores del servicio ya no serían las clínicas Niaper y Fresenius, sino Clínica Plenitud, que en el caso de Morelia debería recurrir a subcontratistas al carecer de sede propia.
Enfermos y sus familias que el pasado viernes acudieron al Centro de Hemodiálisis García de León se encontraron con que tenían que ir al hospital del IMSS en Charo para ser asignados a algún otro sitio. Unos fueron tratados poco después; otros, tuvieron que localizar una clínica temporal, que el centro conprometió a pagar por hasta mil 200 pesos.
“Cada quién tiene información diferente, nos dicen cosas diferentes, a algunos los atienden y a otros los traen dando vueltas. Es una burla, porque mientras ellos traen su telaraña, nosotros nos estamos deteriorando”, lamentó Ángel Martínez, paciente renal del servicio subrogado del IMSS.

Fue en febrero de este año cuando comenzaron las protestas. Personal sin capacitación, instalaciones inadecuadas o a medio construir, sin protocolos de protección en salud, ausencia de un nefrólogo, falta de jabón para lavarse las manos, fueron sólo algunas de las quejas de los usuarios en Morelia de los servicios subcontratados por Clínica Plenitud, como la García de León.
“En Charo la gente sí sabe, hasta el trato es diferente, te revisan los exámenes para ajustar los parámetros y hacer bien el proceso, avisan cuando tienes un poco baja el azúcar o la presión arterial. Acá tenemos que explicar a los enfermeros dónde van los tubos y no nos han hecho exámenes para valorar los niveles de toxinas”, detalló Ángel Martínez.
Y no hay solución. Manifestaciones, pronunciamientos ante la prensa, reuniones con autoridades, y aún impera la incertidumbre, aseguró Vladimir Gaytán, otro paciente.
Incluso el amparo interpuesto permanece sin respuesta y la intención de acudir a una conferencia mañanera del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, no se ha concretado.

Existe un compromiso por parte del IMSS para incorporar a los pacientes en Morelia, donde Clínica Plenitud no tiene sede propia, a su servicio intramuros, para lo cual adecua una zona en su sede en Camelinas. No obstante, mencionó Vladimir Gaytán, el avance es aún insuficiente y estiman los pacientes que no estará en condiciones de atenderlos antes de dos meses.
En tanto, deben navegar entre el IMSS, clínicas subcontratadas y otros proveedores en busca de una sesión, lo que genera no sólo un gasto económico para familias que tienen sus recursos limitados, sino una presión emocional y estrés importantes.
Y es que las opciones se les terminan. En tanto que el IMSS habilita el espacio donde comprometió atender a estos pacientes, las clínicas privadas están saturadas y en Niaper y Fresenius “no quieren saber nada de nosotros”.
“¿Qué les hicimos? Es problema de las empresas con el Seguro, que si les quitaron la licitación pública, que si están enojados, nosotros sólo vamos a donde nos dicen ¿Qué les hicimos?”, cuestionó Claudio Zavala, familiar de una paciente renal.
Discover more from Primera Plana MX
Subscribe to get the latest posts sent to your email.




