Ciudad de México
Las empresas estadounidenses fabricantes de armas fueron acusadas de cómplices indirectos de la delincuencia organizada durante una demanda que presentó el gobierno mexicano en la Corte de Massachusetts.
Precisa el documento que las armerías tienen el conocimiento de que un porcentaje de sus productos forma parte de la cadena de tráfico ilícito de armas en México y no modifica sus políticas de comercialización.
En la demanda el gobierno mexicano sostuvó que al menos 8 firmas han facilitado que la delincuencia organizada use prestanombres, empresas fantasma y triangulaciones para simular compras legales de armas que llegan al mercado negro en México.
“Al diseñar, distribuir, vender y comercializar productos altamente peligrosos, los acusados asumieron el deber de garantizar que sus armas se vendan de manera legal y cuidadosa, en su totalidad, en cumplimiento de las leyes aplicables y no eludir esas leyes a través de sus prácticas comerciales”, señala el texto.
Alejandro Celorio, consejero jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), indicó que se prevé que a finales de mayo el juez decida si se acepta o no la demanda.
Para ello, cuenta con argumentos del gobierno mexicano y las armerías, así como la opinión de 14 procuradores y 27 fiscales favorables a la demanda.




