‘No dimos un golpe de Estado en Morena’

477

Morelia, Michoacán

Ana Lilia Guillén rechaza haber dado un “golpe de Estado” al interior de Morena, donde desde el pasado 3 de abril se asumió como dirigente estatal, aún y cuando el Comité Ejecutivo Nacional solo ha reconocido con ese cargo a Giulianna Bugarini.

“No, no es un golpe de Estado, es un golpe a la democracia (…) Dejemos de lado las hipocresías. Este es un cargo, a mí me interesa y lo voy a asumir al 100 y ya lo estoy ejercitando porque me está respaldando el Consejo y la militancia”, declaró la exdiputada federal y local.

En entrevista con Primera Plana Mx, Guillén afirmó no ser ninguna improvisada, “ni vengo de tener un padrino; jamás lo he tenido. Ni un padrino, ni un padrote, ni un padre, nada. Ha sido trabajo, trabajo y congruencia”.

Giulianna Bugarini y usted se ostentan como legítimas dirigentes de Morena, ¿cómo está eso?, porque parece que traen mareados a los militantes.

Los militantes saben perfectamente que lo que el Consejo determina es lo que es, y en este caso lo único que vamos a esperar es la validación del comité nacional y, en su caso, las instancias electorales que nos reconozcan como los y las compañeras que encabezamos este comité (…)

El papel que está jugando la otra compañera que se ostenta como presidenta, solamente es delegada en funciones, no con funciones. Cuando se habla “con funciones de presidenta”, se asume toda la autoridad de la presidencia, pero ella solo es delegada en funciones de presidenta, y lo sigue siendo hasta que a nosotros se nos valide. Yo no estoy peleando, al contrario, estoy en la lógica de trabajar en lo que al partido le interesa, con el carácter que este Consejo nos dotó.

Pero Mario Delgado ya le dio su respaldo a Gulianna y dice que no es momento de luchar por cargos, ¿cómo recibe usted eso?

Es normal que lo diga. Mientras no conozca y no le den trámite a la validación, él puede seguir diciendo que la apoya a ella. (Y yo le digo que) no se preocupe, no estamos dividiendo, al contrario, estamos aglutinando (…) hay incluso funcionarios que nos han hecho llegar su beneplácito y reconocimiento a este nombramiento porque saben y reconocen, y conocen los estatutos sobre todo.

¿No puede interpretarse como un golpe de Estado el que usted haya asumido la dirigencia en esa asamblea de consejeros?

No, no es un golpe de estado, es un golpe a la democracia. Ellos traían el eslogan de “que siga la democracia”; que siga la democracia, pero al interior de Morena también. Vamos a tomarle la palabra, o ¿por qué en Morena no?, ¿por qué no es hora de lucha por cargos?, perdón, pero cuando los de Morena decimos “vamos por un cargo”, nos dicen que no luchemos por ellos, pero cuando llega gente de fuera son bienvenidos. No, no, no, dejemos de lado las hipocresías. Este es un cargo, a mí me interesa y lo voy a asumir al 100 y ya lo estoy ejercitando porque me está respaldando el Consejo y la militancia (…)

Me inicié en la corriente democrática de 1986; no soy ni improvisada ni vengo de tener un padrino; jamás lo he tenido. Ni un padrino, ni un padrote, ni un padre, nada. Ha sido trabajo, trabajo y congruencia.

Le han endosado a Giulianna Bugarini tener un pasado perredista; usted también lo tiene, ¿cuál es la diferencia o la defensa que haría usted?

Yo no haría una defensa en favor de mi causa, porque la causa se defiende sola. Si tienen algo que decirme o atacarme, que lo hagan. Yo pongo ante la ciudadanía mi trayectoria y si tienen algo que reclamarme, que lo hagan; lo asumo y responderé cuando esto suceda. Nosotros estamos en un escaparate, lo bueno y lo malo que hacemos sale a la luz pública, entonces, si alguien tiene una piedra que arrojarme, que lo haga, pero con pruebas.

¿No cree usted que esta pugna afectó el resultado de la votación del 10 de abril? Michoacán aparece en los 10 estados con menos votación.

No, porque no es pugna. Yo no estoy peleando ni con Mario ni con la compañera, con nadie. Mi lucha es organizar a la gente (…) Y tampoco podemos cerrar los ojos: tuvimos solo una tercera parte de las casillas y había casillas donde la gente tenía que trasladarse hasta tres horas. Tuvimos, además, una cancha con un árbitro y un balón en contra de esta consulta. Me refiero al INE, no hubo la suficiente difusión ni proyección (…) y ahora están buscando como justificarse. Ellos tienen su corazón más a la derecha que en medio, no cerremos los ojos.

Si usted tuviera a Giulianna Bugarini enfrente, ¿qué le diría?

Gracias por lo que ha hecho hasta el día de hoy por el partido, que yo retomaré el cargo.

¿Ya ha platicado con ella?

No, no he platicado con ella. No he tenido oportunidad.

Ella nos comentó que ya habían cruzado palabras.

Mmmm, en algunos momentos, pero no del día 3 para acá.

Del día 3 para acá, ¿cero comunicación con Giulianna?

Cero comunicación. Yo no tengo por qué mentir, bueno, normalmente no miento, no robo y no traiciono.

¿Y no ha buscado usted propiciar ese acercamiento?, ¿no lo cree necesario?

Debiera ser necesario, pero después del posicionamiento de Mario (Delgado) sería una violencia innecesaria, porque ya la ejercitaron en contra mía. Mario debió haberse mantenido imparcial, no neutro, sino imparcial. Debió haber dicho “esperemos a ver qué se dio en ese Consejo, revisemos los documentos y en su momento deliberaremos lo conveniente”, pero cuando él toma partido desconociendo cómo se llevaron a cabo las cosas, yo digo que es una violencia innecesaria, porque en el partido en Michoacán el consejo es el órgano de mayor nivel; él no fue electo en un consejo, posiblemente desconoce lo que es ser electo de esta manera.

De pronto pareciera que Morena enfrenta la misma situación que terminó por dinamitar al PRD por la pugna entre grupos, ¿no ve usted ese riesgo?

No, a mí lo que me preocupa es, no que vayamos a romper a Morena en términos de tribus, que ya hay, son las mismas que estaban en el PRD, que se vinieron y se trasladaron completitas, con filias, fobias, mañas y demás, pero a mí lo que me preocupa es que Morena se vaya a desmenuzar por mentir, robar y traicionar de quienes están ahí, ostentando los cargos de Morena. Si ellos mienten, roban y traicionan, eso es lo que va, en un momento dado, a desmoronar nuestro partido, no otra cosa.

John Akerman le exige a Mario Delgado que renuncie…

Claro, porque la actitud de Mario debió haber sido imparcial y no me molesta, porque he sido una mujer de lucha y siempre me ha tocado enfrentar a la gente con poder, siempre, entonces el que Mario diga eso (de que respalda a Giulianna) lo baja de nivel.

¿No ve usted cercana la posibilidad de que, si esto sigue escalando, López Obrador de un manotazo sobre la mesa?

No creo, el presidente no se está metiendo a cuestiones del partido, y por un lado está bien, porque como presidente de todos los mexicanos debe cuidar eso.

Deja un comentario