EmocionArte

Ser hombre, al menos en las exigencias que demanda la sociedad en la actualidad, no es tan fácil. Muchos varones manifiestan estar hartos de estar continuamente representando el papel del súper hombre indiferente al sufrimiento, cuando la realidad es que también sienten miedo, no son muy tolerantes a la soledad, les agobia el fracaso y manifiestan emociones que suelen reprimir por el “qué dirán”.
Entonces, ¿de cuál sexo fuerte hablamos?
Un nuevo hombre está naciendo y la propuesta de la nueva masculinidad no exige mucho, por lo menos no aquellos viejos rituales de iniciación masculina en donde gran parte de la energía se perdía en pertenecer al modelo de fortaleza inculcado por la sociedad, lo cual en épocas recientes se ha tratado de desmentir.
Algo importante a describir para poder realizar el gran salto a la realidad actual, es identificar y aceptar que en el hombre por naturaleza propia existen miedos básicos, Walter Riso los divide en 3:
🔸Miedo al miedo
Un hombre temeroso no es aceptado culturalmente, debido a que se tiene la creencia de que como sexo fuerte está en la obligación de proteger y aunque las mujeres de hoy en día son más independientes, al momento de elegir pareja siguen buscando esa figura de protección, lo cual se cree que no sucederá con una personalidad masculina temerosa porque se tiene la idea de que no se puede esperar mucho si el hombre no puede manejar sus miedos.
Lo anterior, es una concepción errónea que se tiene del miedo. La realidad es que éste es una reacción natural e inevitable ante situaciones de peligro y como tal funge el papel de alerta para el autocuidado, por lo que el miedo se presenta en todos los seres humanos sin distinción de género.
🔸 Miedo a estar afectivamente solo
Hay un síndrome de soledad que aparece cuando el hombre se enfrenta a estar solo (ya sea por viudez, rompimiento o separación afectiva), lo cual genera devastación y todo tipo de miedos e inseguridades.
Además del sexo, los hombres también necesitan ternura, apoyo y reforzamientos en cantidades considerables y al enfrentarse a la pérdida de todo esto entran en crisis, lo que puede ser una de las razones principales por la que algunos miembros del género duran poco estando solos o en su defecto brincan de una relación a otra aplicando “el principio de Tarzán”: no soltarse de una liana hasta que se tenga la otra bien agarrada.
🔸 Miedo al fracaso
Cuánto más poderoso, más privilegios para la supervivencia, esto aunado a que culturalmente se cree que un varón exitoso y de prestigio es mucho más atractivo para las mujeres, en el artículo de la hipergamia hablé sobre esta vieja práctica en la que las hembras ven en este tipo de hombres la seguridad y cuidado que necesitan.
De lo anterior se desprende la idea de que si un hombre no cumple con los estándares de éxito, el estatus económico y una mínima estabilidad, se siente fracasado e incluso cuando lo han obtenido y lo pierden hay un índice considerable de suicidio, por la presión que tanto la sociedad como ellos mismos se generan de manera no consciente.
Ahora bien, el periódico ‘El país’ en uno de sus artículos relacionados al tema del hombre y su comportamiento refiere que: “Los investigadores Larry J. Young y Brian Alexander vieron en sus estudios con roedores cómo los machos separados de sus parejas producían una gran cantidad de corticosterona, una hormona asociada al estrés, el aislamiento y los altos niveles de ansiedad”.
Así mismo, Eduardo Calixto médico cirujano y doctor en Neurociencias por la UNAM, ha asegurado que debido a los estudios y experimentos que ha realizado, llegó a la conclusión de que el cerebro del hombre es diferente al de la mujer, no sólo anatómicamente sino también en sus funciones, toda vez que esas pequeñas diferencias anatómicas disminuyen funciones en diversos factores a la hora de interactuar con el entorno, para la mayor parte de la sociedad esos factores de interacción no son entendibles, pero sí visibles y de gran crítica.
Algunas diferencias en los cerebros que influyen a la hora de la interacción y comportamiento son: el peso (el cerebro del hombre pesa 100 gramos más que el de la mujer), la carga genética ADN (la mujer cuenta con 1345 cromosomas y el hombre con 45), el hipocampo es 25% más grande en la mujer (se relaciona con la memoria), la corteza del cingulo del varón es 20% menor (impacta en la resistencia al dolor físico y moral), en el cerebro masculino la conexión del hemisferio izquierdo con derecho es 30% menos que al de la mujer (lo cual le impide realizar diversas tareas a la vez), la disminución dinámica en la corteza frontal y un incremento de la actividad de estructuras límbicas (generan comportamientos de infidelidad).
En este sentido, el hombre por naturaleza biológica está equipado para tener ciertas características de comportamiento, aunado a ello, el patrón masculino se conforma también por la construcción cultural considerada hoy en día por muchos como represiva y nociva tanto para los hombres como para las mujeres.
El hombre lleva su carga de masculinidad las 24 horas al día, tanto en lo biológico como en los constructos sociales y el concepto de nuevas masculinidades viene a romper con todas esas cargas, porque al fin de cuentas si sustentan su autoafirmación en la cantidad de mujeres que logran conquistar y no lo hacen, si no logran alcanzar los estándares del éxito económico, si existen todo el tiempo reprimendas emocionales y se siguen deteniendo por todos los introyectos seguirán en este duelo interno en el que luchan consigo mismos.
En este sentido, el objetivo principal sería dejar por un lado las famosas etiquetas del “sexo fuerte” y “sexo débil” para referirse a un género en especifico. Deconstruir este pensamiento ayudaría a construir y coocrear algo nuevo y diferente en igualdad; si bien no de manera biológica, sí de forma experiencial para dejar de cargar introyectos a las personas y dejar que sean “fuertes” o “débiles” según las situaciones vivenciales y no por exigencia cultural.








Otro muy buen articulo… estoy de acuerdo en todo lo que mencionas, aonque biologicamente el hombre por naturaleza desarrolla mayor tamaño fisico y masa muscular (fuerza) como en el 99% de los mamiferos, en la peculiar estructura social del humano, se ha demostrado que la mujer es en muchos ambitos y situaciones la que continuamente demuestra mucha mas temple y fuerza para sobrellevar y cargar con cuestiones que desquebrajarian o dejarian con una sobrecarga de angustia y desesperacion a muchos hombres… Es por ello que el hombre se pierde mas facilmente en la violencia y en los vicios, ya que no encuentra la manera de sobrellevar las cargas impuestas por la sociedad a pesar de la fuerza fisica…
Me gusta mucho resaltar esta clase de temas con la historia de uno de mis personajes favoritos e iconicos del cine, el famoso “Rocky Balboa” que no obstante a pesar de su propio temple y fuerza fisica, jamas hubiera salido de ser un simple bajo del vecindario si nunca hubiera conocido a su “roca terrenal”, su pareja Adrian, que aonque ella no tenga la musculatura de Rocky, siempre demostro ser mucho mas fuerte y tener mucho mas temple y seguridad para enfrentar y levantarse de los “knockouts” de la vida que el propio Rocky. La mujer es la que le da fuerza al hombre en mas de un sentido
Gracias por tu lectura, como te comentaba en otro de tus comentarios efectivamente tenemos que hacer toda una deconstrucción y dejar de etiquetar, categorizar y cosificar al ser.