Morelia, Michoacán
Son las cifras del horror: miles de desplazados o expulsados de sus hogares, pueblos fantasma, fusilamientos… todo en nuestra casa, no en un lejano país; a las puertas de nuestros hogares, no en una región remota del orbe.
“Suman al menos 20 comunidades en la región de Tierra Caliente que hoy están deshabitadas por causa del desplazamiento o la expulsión de sus pobladores”, dio a conocer el sacerdote Gregorio López Gerónimo, activista y defensor de víctimas de la violencia, migrantes y desplazados.
Previo a acudir al Congreso del Estado, para exponer la iniciativa de ley de desplazamiento forzado interno y justicia transicional, el padre Goyo dijo que entre las comunidades consideradas como fantasmas se encuentran El Cajón, Las Juntas o Carapuato, en Buenavista y Tepalcatepec, o Barranca Seca, La Capilla y Resumideros, en Coalcomán.

Las cifras más conservadoras refieren 15 mil personas desplazadas o expulsadas de sus viviendas en Tierra Caliente, pero otros datos, como del albergue El Buen Samaritano, hablan de más de 30 mil personas, detalló el integrante del Observatorio Ciudadano de la Región de Apatzingán, Alejandro Fernández.
Acotó que no hay cifras exactas y las disponibles cuentan con importantes variaciones; los datos del Observatorio Ciudadano de la Región de Apatzingán parten de estadísticas oficiales y no oficiales, información de párrocos y sacerdotes, algunas autoridades municipales, censos de la Guardia Nacional, entre otros.
“En un inicio, se negó la existencia de desplazados, se decía que eran enfrentamientos entre células delincuenciales, pero lo que vemos es terrorismo doméstico, con uso de explosivos contra los civiles, ataques a las viviendas, acusar a individuos por sus vínculos familiares, y obligarlos a dejar sus casas”, precisó Alejandro Fernández.

Tras 2 años de documentar estos hechos, manifestó que ahora se sabe de desplazados y expulsados en municipios de Tierra Caliente y la Sierra Costa, pero también en La Huacana y Churumuco, así como en mayores núcleos urbanos, como Morelia y Uruapan, que es una de las más violentas ciudades del mundo.
“Esto ya no se tiene en un país lejano, hay hasta 35 mil personas desplazadas y expulsadas y lo que vemos ahora es un estado de paz aparente, con aún situaciones de violencia, porque no es sólo replegar a un cártel, sino contener las actividades delictivas”, señaló el integrante del Observatorio Ciudadano de la Región de Apatzingán.
San José de Gracia, una experiencia ya aprendida en Tierra Caliente
El padre Goyo refirió que el fusilamiento y la ejecución masivos de personas que conoció en el municipio de Marcos Castellanos ha sido ya una experiencia vivida para la población en Tierra Caliente.

La violencia que primero generó desplazados, personas que huían ante los avances de las células delincuenciales, y luego expulsados, quienes recibían ultimátum para abandonar todo e irse, ha resultado en ejecutados y fusilados.
Lamentablemente, estimó el padre Goyo, la expectativa es que “habrá muchos San José de Gracia” en Michoacán, por la corrupción e impunidad, así como la omisión, de las autoridades en sus diferentes órdenes.
“Pareciera que la autoridad voltea a otro lado”, expuso, ante los señalamientos de avisos extemporáneos, lavado de escenas del crimen, desaparición de restos, entre otros, tras darse a conocer vídeos sobre la ejecución de varias personas, en San José de Gracia.




