Morelia, Michoacán
Al menos 5 mil personas desplazadas por la violencia y la criminalidad, originarios de Michoacán, han ingresado a Estados Unidos mediante asilo humanitario.
No hay una cifra oficial de la población que ha debido abandonar sus hogares, en la región de Tierra Caliente, pero se estima que no menos de 5 mil personas lograron obtener la estadía en Estados Unidos con el trámite de asilo humanitario, proyectó el sacerdote Gregorio López Gerónimo, activista y defensor de los derechos de víctimas de la violencia, migrantes y desplazados.
Además, dijo, se calcula que otras 5 mil personas aguardan el desenlace de su situación en albergues distribuidos en distintas zonas del país, sólo en Tijuana radican mil 500, y otros se encuentran en ciudades como Ensenada, Rosarito, Ciudad Juárez, Piedras Negras, Reynosa y Matamoros.

Impulsor de los refugios para migrantes y desplazados en la frontera norte del país, el padre Goyo, como lo conocen en la región de Tierra Caliente, estimó que se tienen alrededor de 10 mil personas que han ingresado a Estados Unidos con una visa.
Municipios como Coalcomán, Tepalcatepec, Aguililla y Buenavista se cuentan entre los principales expulsores de migrantes desplazados; la mayoría son mujeres, aproximadamente 90%.
“En los albergues, la mayoría de los ocupantes son mujeres, al grado que hay sitios exclusivos para mujeres y niños, los hombres representan apenas 10 por ciento. Y es que, antes, la migración era cosa de hombres, el trabajador era el hombre, pero ahora ha aumentado la cifra de mujeres migrantes, Michoacán es una fábrica de migrantes”, detalló el padre Goyo.

Niñas, niños y adolescentes, víctimas vulnerables
Entre los grupos de edad más vulnerables ante la delincuencia y la violencia, se encuentran los menores de edad, hasta 40% de la población desplazada.
“Ellos pagan la factura por la violencia, al quedar huérfanos o verse arrancados de sus lugares de origen, pero también con el trauma generado por lo vivido, algunos han tenido intentos de suicidio, hemos buscado la ayuda de médicos y organizaciones para que, de manera intermitente, atiendan a estos menores”, describió el padre Goyo.
Otro grupo vulnerable son las personas adultas mayores, sobre todo las mujeres. Aunque son relativamente pocos los adultos mayores en los albergues, constituyen la mayoría de quienes se quedan en las localidades.

“En los ranchos de Coalcomán, Aguililla o Tepalcatepec encontramos muchos adultos mayores que se quedaron porque buscaban a los más jóvenes, y de estos al menos 60% son mujeres, las abuelas que se quedaron”, precisó.
Volver, sin garantías
Muchos desplazados quieren volver a casa, “pero, la verdad, es que no hay garantías, hay poca confianza y los terrenos están minados”, lamentó el sacerdote.
Gregorio López indicó que ha cuestionado a los grupos de desplazados si quieren regresar, “el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, está interesado en ver si los migrantes quieren volver y ofrecería viáticos, pero el problema es cómo van a reaccionar al llegar”, interrogó.
Hay un impacto al volver a casa y encontrar escombros: “un muchacho se suicidó, luego de que volvió a su casa y la encontró hecha pedazos, todo lo robaron, sus pantallas, sus cosas, no había quedado nada, me preocupa el shock que puedan sufrir los que retornen, para eso hay que prepararlos, no son vacas para meterlos a un corral, son personas”.

Calificó la situación como “un infierno”, donde pese a la presencia de las fuerzas castrenses aún hay gente armada, minas, una situación traumática.
“Sí quieren regresar, pero ¿deben hacerlo? Tenemos que ver la seguridad, el territorio, yo ayudaré a hacer el sondeo”, reiteró.
Cuestionado en torno de si hay condiciones para el retorno de los desplazados, el padre Goyo mencionó que “lo que tenemos que hacer es preguntar al Ejército Mexicano cuánto tiempo va a patrullar, porque en cuanto se vayan, la situación va a empeorar, se va a tener una guerra civil“, vaticinó.
“Yo no recomendaría que volvieran, hasta que no haya garantías”.

Restitución y protección del estado a los desplazados
Este viernes el padre Goyo arribará a Morelia para reunirse con autoridades estatales y diputados locales para exponer la necesidad de justicia.
“Queremos obligar al Estado a una defensa integral de los migrantes desplazados, que se comprometa a una restitución de los bienes perdidos y a un compromiso categórico de no repetición de los hechos”.
Estas acciones conllevan la búsqueda de propiedades muebles e inmuebles arrebatados a sus dueños y transferidos de forma aparentemente legal, estimó.




