Morelia, Michoacán

El crimen organizado está “metido hasta el cuello” en la producción de aguacate michoacano, la amenaza al inspector del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) “se veía venir”, afirmó el ambientalista Julio Santoyo Guerrero.

“Este tema se veía venir por el asunto de la delincuencia organizada, en esta ocasión el cierre de la frontera fue por inseguridad, pero no tarda en que se le cierren las fronteras al aguacate michoacano por un tema ambiental, porque el aguacate está dejando una huella muy marcada de ecocidio y existen reglas que de no seguirlas, y seguir con la deforestación desmedida, también se cierren las fronteras por ello”, indicó el especialista en entrevista.

Santoyo Guerrero recalcó que el crimen organizado está metido hasta el cuello en el negocio del aguacate, pues hay aguacateros que son extorsionados constantemente, por lo que se puede observar a gente armada en las huertas.

Foto: Los Angeles Times

“De que el crimen está metido, está metido. Existen claros vínculos, de ahí que el aguacate michoacano se haya ganado el mote de aguacate sangriento, porque el daño medioambiental va acompañado de la presencia criminal, por ello, cuando un inspector estadounidense recibió una amenaza, al ser Estados Unidos un país pragmático, frenó la exportación y eso lo utilizarán como moneda de cambio para poner futuras condiciones de exportación”.

La industria aguacatera michoacana se compone de 31 mil productores, 75 empacadoras y cuenta con 48 mil hectáreas de huertas aguacateras, lo cual genera 300 mil empleos y una exportación de un millón 279 mil toneladas al año, de las cuales un millón se van a Estados Unidos. La cancelación de la exportación ha dejado afectaciones para 15 mil cortadores. En total el aguacate genera tres mil 100 millones de dólares de derrama económica para la entidad.

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