Cárdenas debería dar un paso más adelante y ‘espabilarnos’: Cocoa

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Morelia, Michoacán

Para Luisa María Calderón, “Cocoa”, el líder de la izquierda mexicana Cuauhtémoc Cárdenas, cuenta con la autoridad moral para ir más allá de una declaración en medios y despabilar a la gente para buscar corregir el rumbo que lleva el país.

“Me gustó y oí con cuidado al ingeniero Cárdenas; creo que debería dar un paso más adelante, a que la gente se espabile y que sepa que se equivocaron”, reta la excandidata del PAN a la gubernatura de Michoacán y hermana del expresidente Felipe Calderón, luego de que Cárdenas dijera que no le gusta este México, al cual describió incluso como “un tobogán en deterioro”.

“Yo creo que él tiene autoridad moral como para llamar a la gente y decir `no se vuelvan a equivocar como nos equivocamos´”, sostiene la expanista.

En entrevista con Primera Plana, la exsenadora habló también, entre otros temas, de la estrategia de seguridad en el sexenio 2006-2012 –que encabezó su hermano-, comparada con la del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador; la derrota del 2011 en Michoacán y su cargo ahora como la primer comisionada para la paz en un municipio: Zamora.

  • Has sido legisladora federal en distintos momentos, senadora, candidata en Morelia y candidata a la gubernatura, ¿qué estás haciendo ahora?

El presidente municipal de Zamora, que es un hombre muy honesto y con muchas ganas de que las cosas sean mejores, me invitó y estoy trabajando como comisionada para la paz en un municipio con muchas dificultades, haciendo equipo: los cuerpos de seguridad contienen y nosotros estamos construyendo de nuevo comunidad, que ha estado muy fracturada.

  • ¿Es el único municipio del país que tiene esta figura de comisionada para la paz?

Sí, que yo sepa sí, y fue idea de Felipe Umaña, que ha estado aprendiendo muchas cosas en el tema de seguridad. Es hoy el secretario del ayuntamiento y estoy acompañándolo.

  • Y exactamente, ¿qué hace un comisionado para la paz en un municipio?

Primero, aprendiendo cómo es, porque hay un modelo de los jesuitas de construcción de paz. Ellos dicen que estamos rotos, que se han roto los vínculos entre los papás y los hijos, entre los vecinos y los gobiernos. Lo que tenemos que hacer es recuperar los vínculos, recuperar el sentido de pertenencia y volver a hacer acuerdos. Es un trabajo colonia por colonia, volver a emparejarnos (…) que la comunidad vuelva a mirarse, hablarse y ponerse de acuerdo.

  • ¿Cómo está la situación en Zamora, en términos de violencia?

Es compleja. La semana pasada hubo un enfrentamiento y se detuvo a 18; 11 eran menores de edad y una chica embarazada. Todos armados, eran delincuencia organizada. Los ves y volteas de inmediato a ver las colonias, donde desde que amanece, los chiquitos están en la calle; las mamás salen a trabajar muy temprano y regresan hasta las cinco de la tarde ¿Y te gusta para que lleguen a decirle a su niño, “a ver, vamos a ver la clase de respeto”? Pues no, llegan a hacer de comer.

Es un tema demográfico, que ha hecho que el chiquito de cinco años cuide a su hermanito de tres y al de cinco años lo visita el chiquillo de siete y va haciéndose un aprendizaje social que no tiene que ver con la vida, sino que tiene que ver más con la muerte porque para ellos es ya un tema normalizado ver cómo ejecutaron a alguien. Esto es un caldo de cultivo, donde cualquiera llega y les dice: “oye, ayúdame a tirar (droga)”. Es un tema complejo, pero hay que irlo desmarañando.

  • ¿Cómo ves la inseguridad a nivel nacional, consideras que ha sido atinada la estrategia que conocemos como abrazos, no balazos?

Pienso que (esa estrategia) es como darles permiso, es no contenerlos. Ahora ya están asustados y están mandando a las fuerzas armadas, pero después de haberlos dejado crecer mucho. Es apapachar a la mamá del capo mayor, es decirle “estoy con usted” y es darles permiso. Si fuera buena la estrategia ya habríamos reducido el número de muertos y recuperado territorios, porque son eso, territorios invadidos.

  • Es inevitable hacer la comparativa con los saldos que dejó Calderón, sobre todo porque Obrador fue el más crítico de aquella estrategia, pero a juzgar por los números la estrategia actual tampoco ha funcionado, ¿cuál es la estrategia que debe implementarse entonces?

Creo que son momentos distintos. La delincuencia estaba ahí, los muertos estaban ahí. En el tiempo de (Ernesto) Zedillo hubo más muertos que en el de Felipe; en el tiempo de (Miguel de) la Madrid también. Lo que hizo la diferencia es que Felipe los visibilizó y era un momento distinto. No se tenía claridad de qué estaba pasando hasta que el gobernador (michoacano) Lázaro Cárdenas dijo “SOS, venga por favor y ayúdeme”. Creo que ahora van el triple de muertos.

Lo admirable es que, cuando hubo la reforma de las fuerzas armadas, Manuel Bartlett se rasgaba las vestiduras pidiendo que volvieran al cuartel (…), casi casi se tiraban (al piso) y hoy están ahí, calladitos. Hay no sé si 80 mil elementos en la calle, y es contradictorio porque además de que están en la calle, no los dejan defenderse. Si los sacas a la calle es para algo, no solo para asustar (…)

Cuando les toca defenderse pasa lo que pasó en Tierra Caliente, a defenderse a pedradas porque no tienen permiso de hacer su tarea. Es una contradicción tras otra, tras otra. El Ejército estaba siendo muy respetado, pero hoy, cuando tú ves que se defienden a pedradas, dices ¿qué es esto? Los humillan y eso no está padre, ¿cómo van a humillar a las fuerzas armadas, que tenían esta autoridad de decir “quietos todos”? Son muchas cosas que pasan en las mismas fuerzas armadas, que las están descomponiendo y no están pudiendo hacer una tarea de contención.

  • Estuviste a un paso de llegar a gobernadora en 2011. En retrospectiva, ¿cuando volteas para atrás no dices ‘de la que me salvé’? o, ¿cómo estaría Michoacán si tú hubieses sido la gobernadora?

Creo que sería un escenario distinto o por lo menos una manera de gobierno distinta. De pronto ves que muchas acciones de gobierno tienen que ver más con la foto, que con ir a fondo en las cosas. Los ciudadanos tienen muchas ganas de ayudar y si en un gobierno que iba a ser de tres años con siete meses hubiéramos entablado un gran diálogo y partido del diseño de acciones estratégicas con la gente, pienso que hubiésemos tenido un rumbo distinto. No puedo asegurar que hubiésemos acabado con (la delincuencia), pero yo decía que un niño que toca un instrumento no toca un arma; podíamos haber jalado mucho a los niños y adolescentes y eso es lo que estamos tratando de hacer ahora en Zamora.

  • ¿Qué faltó para dar ese pasito que te hubiera dado la gubernatura?

No, bueno, pues ya lo sabemos todos: Jesús Reyna fue a dar al bote porque el señor Moreira lo mandó a negociar, pero eso ya pasó.

  • ¿Ya es un tema sepultado?

Bueno, ni modo que se siente uno a llorar.

  • Dice Cuauhtémoc Cárdenas que no le gusta el México que está viendo, ¿tú cómo sientes al país?, ¿te gusta?

Para nada, cada día me angustia más. No está caminando bien, no hay empleos, no hay paz, ves a la gente que amanece triste, que no le alcanza ni para la canasta básica ¿Cuánto cuesta el huevo?, ¿cuánto cuesta la tortilla? La gente está triste porque a pesar de los aumentos de sueldo, aumentan más las cosas. Es angustiante lo que está pasando.

  • ¿Qué escenario visualizas para el país en caso de seguir en esa ruta?

Mira, en caso de seguir en esa ruta, dentro de cinco años vamos a estar como Nicaragua, que ya hoy cerró las universidades porque no quiere que la gente opine y dejó a cientos, a miles de chicos, sin universidad. Ese es el futuro o el no futuro o el pasado al que vamos a ir. Por eso me gustó y lo oí con cuidado al ingeniero Cárdenas, creo que debería dar un paso más adelante y sumarse a que la gente se espabile y que sepa que se equivocaron.

  • ¿Que levante la mano como posible candidato presidencial?

No, yo creo que él tiene una tarea distinta, tiene autoridad moral como para llamar a la gente y decir “no se vuelvan a equivocar como nos equivocamos”.

  • Y en esa ruta, digamos aspiracionista, ¿te ves de regreso en las campañas como candidata a algo?

No, no, yo estoy muy contenta haciendo lo que hago, porque creo que esta vida me dio herramientas para poder devolver algo. Estoy muy contenta, no creas que me veo en otra campaña, no, no. Yo creo que hay buenos relevos, veo chicos y chicas que crecieron junto a mí, y seguramente los hay en otros partidos o en otras expresiones con muy buenas competencias, con buena honestidad. El tiempo de los relevos es muy bueno.

  • ¿Regresarías al PAN?, ¿ves esa posibilidad?

No, primero creo que no es tiempo de los partidos políticos; no han visto lo que ha pasado, se siguen mirando al ombligo. No están a la altura de lo que estamos necesitando y no han encontrado, porque no le han dedicado tiempo, una estrategia comunicacional que permita que las y los ciudadanos de a pie volteen a verlos y pasa con todos, incluido el PAN.

  • ¿Ves a la oposición desdibujada y remando en favor del presidente? ¿Tenemos oposición, genera contrapeso?

Hay oposición, pero creo que no han encontrado la narrativa, no han volteado a decir “sí la regamos ¿y cómo nos recomponemos?”. No hay una propuesta atractiva. Sí los veo desesperados, pero más de lo mismo solo va a traer más de lo mismo. El presidente es quien pone la agenda; habla en la mañana y todos se van sobre la agenda y no dicen: “oigan, acá hay un hoyo, ¿cómo lo recomponemos?”.

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