Ciudad de México

Cientos de personas que presentaban algún síntoma de covid-19 desbordaron los macrokioscos instalados en diferentes puntos de la Ciudad de México a fin de descartar un posible contagio después de las fiestas navideñas o porque necesitaban cumplir con este trámite exigido en su trabajo.

Con síntomas de resfriado, dolor de garganta, ronquera, fiebre o dolor muscular, la gente se dio cita en alguno de los 11 macrokioscos instalados en explanadas delegacionales, afuera de la estación del Metro Etiopía o parques.

Pero, debido a la gran multitud, muchos de ellos tuvieron que esperar otro momento para realizarse la prueba por falta de reactivos, y los menos, la pagaron en farmacias y laboratorios particulares donde costaban hasta 3 000 pesos.

Otros esperaron “tener suerte”, en las clínicas del IMSS y del Issste, pero allí no las están realizando.

“Necesitamos el comprobante para trabajar y no nos descuenten el día, pues no tenemos dinero para pagar la prueba en una farmacia o laboratorio”, dijeron.

Las recomendaciones del gobierno a los patrones de no exigir la prueba, son mentiras”, afirmaron Lety y Gustavo.

Muchos han advertidos que en las largas filas para hacerse la prueba no hay distanciamiento social por lo que muchos no contagiados podrían infestarse.


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