Emocionarte

El embarazo suele considerarse como una gran bendición, para muchas mujeres puede ser maravilloso y realmente fácil; sin embargo, para otras no suele ser así.
Hay una idealización de lo que es el embarazo y en esta época se sigue viviendo la cultura de las novelas y las películas antiguas en las que han introyectado la idea de que mientras más sacrificio se haga, mejor mujer y madre se es.
Hay quienes de manera natural suelen salir embarazadas, incluso en la primera relación sexual y existen mujeres que se tienen que someter a muchos tratamientos para lograr el gran sueño de ser madre.
Durante el embarazo hay diversos cambios tanto físicos como emocionales, los cuales se dividen principalmente en tres etapas:
Primer trimestre.
De la primera a la décimo segunda semana, es cuando el cuerpo comienza a tener muchos de los cambios físicos y las reacciones emocionales pueden variar según el contexto en el que la noticia del embarazo se suscite.
Existen embarazos planeados y deseados, otros inesperados y rechazados. Estas polaridades suelen generar una variedad de reacciones emocionales en las futuras madres. Aunado a esto, la aparición de los primeros síntomas (el retraso menstrual, el agotamiento, hinchazón del cuerpo, malestares estomacales, acidez, náuseas y vómitos, entre algunos otros).
En todo el cúmulo de situaciones nuevas que se presentan durante esta etapa, las madres pueden llegar a vivir en una gran ambivalencia entre la tristeza y frustración por los cambios físicos, los dolores y las emociones generadas por las hormonas. Además de vivirse en la otra polaridad en donde el milagro de la vida genera una gran alegría.
Segundo trimestre.
En el transcurso de la semana decimotercera a la veintiochoava, la mayoría de los cuerpos han robustecido, disminuyen o desaparecen algunos de los síntomas y aparecen algunos nuevos.
El cuerpo de la mujer se va acoplando al nuevo integrante y una de las mayores sorpresas será que el bebé se empezará a mover, lo cual hará que la nueva madre caiga en cuenta de la creación que lleva dentro. Sin embargo, esos dolores y acoplamientos pueden llegar a ser incomodos, además de los dolores añadidos en las otras partes del cuerpo como: la espalda, muslos, senos y tobillos.
En esta etapa la autoestima se puede ver deteriorada si no hay un trabajo previo. El oscurecimiento de los pezones y las manchas en diversas partes del cuerpo, hacen que la mujer se sienta menos atractiva, además en esa etapa la práctica de las relaciones sexuales suele disminuir por los tabúes alrededor del tema, sobre todo si el embarazo es de alto riesgo.
Tercer trimestre.
De la semana veintinueve a la cuarenta, se encuentran en la recta final y el bebé prácticamente ha alcanzado el máximo tamaño, lo cual hace que muchos de los órganos estén completamente aplastados y dos de los mayores impedimentos que se presentan es el no poder respirar y no poder contener por mucho tiempo la orina, además de que la piel está completamente estirada, lo cual dependiendo de los cuerpos puede llegar a ser un gran padecimiento.
En esta etapa aparece el miedo a diferentes cosas: a que el bebé esté bien, a si será un parto natural o cesárea, a si el papel que desempeñarán como madre será bueno, etc.
¡Echándole leña al fuego!
No suficiente con los cambios físicos y las hormonas a flor de piel que generan un total descontrol emocional. Durante las tres etapas del embarazo e incluso posterior al parto, las personas que rodean a la futura mamá, con el afán de ayudar, llenan de consejos e instrucciones sobre lo que se debe y no hacer.
Lo que para algunas personas puede parecer un consejo y apoyo, para la embarazada es una lista interminable de cosas que no entiende y que en lugar de ayudar a resolver les genera dudas, frustración por no saber la manera correcta de actuar e hipersensibilidad y llanto sin aparente razón.
Dejando de romantizar el embarazo y haciendo un pequeño experimento social con algunas mujeres de Morelia que han vivido esta experiencia, les comparto algunos de los horrores vividos:
M: “Tienes esa sensación de que nadie te quiere, de ser una carga y de que tendrás que hacerte cargo de ti, de tu hijo y de sus emociones”.
ME: “Físicamente no sufrí mucho, pero en lo emocional de verdad me fue mal”.
MF: “Es un camino de lágrimas, las hormonas están locas, te sientes sola, fea, gorda, que nadie te entiende y los calambres son horribles”.
B: “El primer embarazo fue muy confuso y el segundo en tiempos de pandemia, fue un tanto traumático, aunque después hay una recompensa”.
S: “Todo cansa, se hinchan los pies y hay que ver que no sea preeclampsia… El peor calambre de mi vida fue embarazada, fue horrible”.
B: “Pues en el primer embarazo sólo me sentí mal emocionalmente al principio, era un embarazo que no esperaba y no quería. En los dos embarazos tuve el temor de que los bebés nacieran con alguna malformación porque padezco diabetes”.
O: “Yo tenía 38 años, era muy sana, pero no era algo planeado, estaba recién divorciada y los primeros meses sentía muchas cargas emocionales, además no estaba tan contenta”.
Pareciera ser que lo anterior no es muy compartido que digamos y simplemente se cuenta la parte “bonita del embarazo”. Existen muchos consejos, puede haber mil experiencias y expectativas, pero la madre necesita saber que cada persona y cada cuerpo son diferente y aunque haya similitudes, nunca será igual.
Todas las mujeres que comparten las experiencias anteriores concluyeron que aún y con todos los horrores que el cuerpo sufre y todas las emociones generadas por las hormonas, “el milagro de poder dar vida y la experiencia al tener a sus hijos en sus brazos, es y será la más hermosa experiencia”.
Así que, si tú estás embarazada, tienes o has tenido este tipo de sensaciones, emociones, pensamientos o dolores, date permiso y no te juzgues. Muchas otras madres también lo han vivido, pero pocas lo han compartido por el miedo a ser juzgadas.
Esta etapa no es nada fácil; sin embargo, de manera natural el cuerpo es una magnífica creación y está preparado para este proceso, así que adelante y muchas felicidades.
Si crees que las emociones te sobrepasan y no puedes con la situación que se te esta presentando, recuerda que nunca está de más solicitar apoyo a los expertos en el tema.
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