Foto: Fátima Paz

Morelia, Michoacán

En breve iniciará 2022 y aunque cada persona es el arquitecto de su destino, para algunos no está de más recurrir a la ayuda de la energía y la espiritualidad para lograr sus objetivos en este nuevo año.

Calzones de color rojo, amarillo o verde, según se espere el amor, el dinero o la salud; contar o comer lentejas al dar las 12 campanadas; dar una vuelta a la casa con maletas la medianoche del 1° de enero o las tradicionales 12 uvas, son algunos de los ritos más extendidos para estas fechas.

Pero hay más: quienes están dispuestos a esforzarse un poco más para allegarse resultados certeros, pueden recurrir al auxilio de veladoras, velas, rituales y amuletos, siempre de la mano de personas que conocen el tema.

Foto: Fátima Paz

“Es tradicional que cada año la gente busca cómo mejorar su suerte, cómo lograr esos objetivos anhelados y entre las cosas que más hace está el encendido de veladoras dedicadas a la Divina Providencia”, explica Guillermina Sánchez, quien atiende en Tu Plaza Las Capuchinas, Guillermo’s Esotérico.

Con 22 años de experiencia, Guillermina Sánchez comenta que también se tienen las veladoras semilleras, que están debidamente preparadas con semillas como arroz, frijol o trigo, además de esencias y pétalos de rosa, a veces acompañadas por un billete o un borreguito, “pa la lana”.

Estas veladoras ayudan para que en el hogar donde se encienden nunca falte el sustento, haya oportunidades de trabajo y la familia tenga lo necesario.

Foto: Fátima Paz

Asimismo, hay veladoras de manzana, en colores verde, blanco, amarillo, rojo o dorado, que representan la abundancia que se pretende atraer al hogar.

Otros productos son las esencias para llamar al amor, el dinero o la salud; las velas y veladoras abrecaminos; las veladoras de coco, regularmente utilizadas para las limpias, que vienen con su incienso y sirven para armonizar la energía de la casa o el negocio y morralitos rojos y dorados, rellenos con cuarzos, semillas, un lingote de oro, un espejo para alejar las envidias, una moneda china y un ojo turco, que ofrecen una protección y ayuda en varias áreas.

No pueden faltar los amuletos, entre los más populares este época están los dólares, curados con las semillas de la abundancia.

Foto: Fátima Paz

Y no es caro valerse de ayuda adicional para un mejor año: una vela puede costar desde 15 hasta 409 pesos, según el tamaño y la función; un morralito, desde 50 hasta 100 pesos, o un dólar curado, de 20 a 50 pesos.

Es el año del Tigre y hay desde manzanas y botellas de la abundancia y la prosperidad, bendiciones para la casa y el negocio o rituales para atraer la buena fortuna con que es posible recibir este Año Nuevo, reiteró Alberto Yépez, con más de 15 años de experiencia y asentado en el mercado Independencia.

Lo regular y más pedido son las veladoras doceneras, con que se agradece y pide a la Divina Providencia que el año nos sea favorable, dice, y también hay veladoras abrecaminos y protecciones.

Foto: Fátima Paz

Desde 20 hasta 150 pesos cuestan los distintos artículos con que se pueden elaborar sencillos o complejos rituales, dependiendo del objetivo y la maestría del ejecutante.

Alberto Yépez menciona que la gama de productos es casi tan grande como la diversidad de las necesidades de sus clientes, aunque este año las bendiciones, como la de los Siete Arcángeles, son algunos de los más demandados.

Con un precio de 170 pesos, estas bendiciones y protecciones pueden ser colocadas en los hogare, para mantenerlos a salvo de las malas vibras, las envidias, el daño, la ira o, simplemente, la suerte adversa.

Foto: Fátima Paz

Y todo funciona, todo ayuda, a condición de que sea expresado el deseo con buenos sentimientos.

“Es que todo es recíproco, si queremos el bien en nuestra vida, tenemos que llamar al bien a la vida de la gente que nos rodea, no es posible atraer cosas positivas cuando nuestros sentimientos no lo son. Y nunca hay que olvidar que, además de pedir, hay que agradecer”, afirma Guillermina Sánchez.

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