Gobierno anterior simuló contratos de construcción para cuarteles ‘de plástico’ de SSP: Bedolla

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Morelia, Michoacán

El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla informó sobre otro presunto acto corrupto realizado por la anterior administración estatal. Se trata de la simulación de contratos de arrendamiento que realmente eran de obra pública con la finalidad de evadir la Ley de Adquisiciones para construir siete cuartes de policías estatales, pagados bajo un esquema que generó un daño al erario de cinco mil 186 millones de pesos.

En conferencia de prensa, el mandatario estatal desmenuzó las condiciones de las edificaciones en siete cuarteles construidos por la administración del ex gobernador Silvano Aureoles Conejo ubicados en Apatzingán, Lázaro Cárdenas, Coalcomán, Jiquilpan, Zitácuaro, Uruapan y Huetamo.

Entre los hallazgos “sobresalientes”, el mandatario estatal mencionó que la empresa D&F Inmobiliaria S.A. de C.V. firmó contratos con el Gobierno Estatal bajo el esquema de arrendamiento y construcción.

“Se simularon contratos de arrendamiento que realmente eran de obra pública para evadir la Ley de Adquisiciones, se estuvo pagando renta y la construcción de inmuebles al mismo tiempo”.

Ramírez Bedolla puntualizó que el 28 de septiembre de 2021 (dos días antes de la salida de Silvano Aureoles del Ejecutivo) se entregaron mil 552 millones de pesos a la empresa contratada, mientras que ya se habían desembolsado del erario más de cinco mil millones de pesos.

Al detallar las anomalías, Ramírez Bedolla precisó que además de las áreas de policía, y administrativa, cada cuartel contaba con “una casa de gobierno”, es decir, espacios para dar alojamiento al gobernador en sus visitas a las regiones.

“Tienen su palapa, asador, sala, cada cuartel tiene una casa de gobierno con sus dos recamaras con cristales y paredes blindadas”, añadió.

El ejecutivo estatal pagó contratos de arrendamiento y mantenimiento, mientras que la empresa no contaba con la posesión real de los inmuebles, mismos que fueron vendidos a sobreprecio.

Por el cuartel de Apatzingán se pagaron 651 millones de pesos, por el de Lázaro Cárdenas mil 945 millones, en Coalcomán 694 millones, en Jiquilpan 687 millones, en Zitácuaro 718 millones, Uruapan 875 millones y en Huetamo 572 millones de pesos.

“Son cantidades estratosféricas para un cuartel, mientras que un cuartel de la Guardia Nacional cuesta 50 millones de pesos o uno de la Marina 80 a 120 millones, aquí pagamos esa cantidad que es producto de un esquema corrupto”.

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