Morelia, Michoacán
Las tropas revolucionarias suspendieron por unos instantes sus batallas, su recorrer los montes y los valles, para departir por unos momentos con transeúntes en el Centro Histórico de Morelia, durante la Verbena Morelia Brilla 1910, la noche de este sábado.
A 111 años del inicio de la Revolución Mexicana, la música y la danza de inicios del siglo XX revivieron a las mujeres y los hombres que, al llamado de la lucha por la justicia social, abandonaron casa, familia y tierras, para unirse a las tropas de Villa, Zapata, Madero y otros líderes opositores al Porfiriato.
Y, por la magia de la música y la danza, al amor de una taza de champurrado o un café de olla calentito, se entremezclaron con las decenas de paseantes que por la tarde de este sábado 20 de noviembre, disfrutaban del primer cuadro de la ciudad.

“Y si Adelita quisiera ser mi novia, y si Adelita fuera mi mujer, le compraría un vestido de seda y la llevaría a bailar al cuartel”.
Corridos con doloridas letras de añoranza por la mujer amada, por los hijos que no se ven crecer, por el terruño que se ha dejado solo y estampas de la tradición mexicana de inicios de siglo XX.
El Ballet Folklórico del Estado, el Ballet Folklórico Atzimba, Maestros Michoacanos de la Danza y el intérprete Darío Mora estuvieron a cargo de la velada que organizó la Secretaría de Cultura de Morelia y que quiso ser una réplica de los intermedios de las batallas de las tropas. Luego del peligro y la muerte, el divertimento y la nostalgia.
Y decenas de personas que se reunieron en la plaza de Armas ofrecieron aplausos y gritos, apretados para buscar una mejor vista, un mejor lugar para apreciar los pasos de los danzantes o el rasgueo de la guitarra del músico.

“Marieta, no seas coqueta, porque los hombres son muy malos; prometen muchos regalos y lo que dan son puros palos”.
A un lado sigue la vida moderna, un desfile de motociclistas, unos novios gigantes de papel maché, la Feria Nacional del Libro de Morelia, el Festival Internacional de Música de Morelia, los tradicionales danzantes que presentan la Danza de los Viejitos, los músicos de café y sus rolas de Silvio Rodríguez o Luis Eduardo Aute. Todo a un lado, ante el arribo de la Revolución.
Pequeñas manos se extendieron emocionadas hacia las bailarinas, con coloridas faldas de danza. Un joven cargó en hombros a su pareja para proporcionarle un mejor acercamiento a las estampas y muchos sacaron sus teléfonos celulares para capturar el momento.
“Pa todo mal, mezcal; pa todo bien, también, y si no tiene remedio, un litro y medio”.
Discover more from Primera Plana MX
Subscribe to get the latest posts sent to your email.