Morelia, Michoacán

Una pequeña niña y su madre lloran por la ausencia de su padre, quien fuera uno de los 13 policías acribillados por un grupo de civiles armados en Aguililla, Michoacán, hace dos años.

Familiares y amigos de las víctimas se trasladaron hasta la capital michoacana el día de ayer jueves para pedir justicia, ya que 24 meses después ninguno de los agresores ha sido castigado.

La movilización, sumamente conmovedora, partió desde el Jardín de Villalongín hasta el Palacio de Gobierno en el Centro Histórico, donde el llanto de esposas, hijos, padres y madres de los caídos se mezclaron con las notas de “Amor Eterno”.

Muestra de ello fueron las lágrimas derramadas por una niña en brazos de su madre, mismas que estremecieron a todos los presentes en la caminata que terminó con un grito desgarrador de “¡justicia!”.

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