Morelia, Michoacán

Utilizando drones como estrategia de intimidación e invasión, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) de a poco se está apoderando de los municipios de la región de Tierra Caliente en Michoacán, siendo Tepalcatepec la última demarcación donde ha intentado penetrar con violencia.

De acuerdo con el semanario Proceso, Michoacán se ha convertido en un estado que se encuentra sitiado por los grupos del crimen organizado, pues mientras estas células avanzan en el dominio del territorio para traficar drogas, la Guardia Nacional se ha convertido prácticamente en un testigo del éxodo de los pobladores de esta zona.

Ante la “estrategia novedosa” de los cárteles, la Iglesia ha intervenido para respaldar a los desplazados, pues aunque el presupuesto de la arquidiócesis de esta zona no es muy amplio, ha podido organizar colectas de víveres para que los habitantes de la región puedan sobrevivir a la crisis, mientras que otros michoacanos prefieren emigrar a la frontera del país en busca del llamado asilo humanitario de los Estados Unidos.

Con la zozobra de que en cualquier momento los drones se activen y llenen de fuego las comunidades, los pobladores se resguardan en los albergues disponibles, por lo que según los coordinadores de estos sitios, llegan a atender hasta 150 desplazados por día.

El Observatorio de Seguridad Humana de la Región de Apatzingán califica los actos de los cárteles como “terroristas”, menciona que se trata de acciones de una “tiranía criminal” que ha logrado el control de buena parte de Michoacán, pues tan sólo de 2015 a 2018, se contabilizaron 110 mil desplazados.

Uno de los actores protagonistas en esta ayuda humanitaria es el Padre Gregorio López, “Goyo”, quien no duda en señalar que Michoacán ya es un narcoestado, donde el gobernador, Silvano Aureoles Conejo, y los militares no hacen absolutamente nada.

Bajo esa tónica, critica la estrategia emprendida por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en la que pretende solucionar los conflictos de seguridad con “abrazos y no balazos”. Sobre este lema, el clérigo expresa irónicamente que ya quisiera ver al titular del Ejecutivo Federal abrazando a los criminales en su mundo color rosa.

A esta voz se ha sumado también la de los pobladores de Tepalcatepec, quienes encabezados por la viuda de José Manuel Mireles, Ana Valencia, han realizado marchas pacíficas para exigir a los militares que intervengan en el conflicto y detengan el avance del CJNG.

Mientras el pasado 15 de septiembre se celebraba el tradicional Grito de Independencia, en Tepalcatepec el CJNG intentaba introducirse y tomar la cabecera, pero la acción fue impedida por la Guardia Nacional. Sólo fue una batalla, por ello, las barricadas en los accesos del municipio se mantienen de manera permanente, pues si las autoridades no terminan de hacer su trabajo, los pobladores se dicen dispuestos a todo.

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