Morelia, Michoacán
Mierda. El olor se convierte intolerable y quien pasa por el lugar prefiere hacerlo lo más rápido posible. Las lluvias han descubierto el poco mantenimiento que se tenía en los ríos de la ciudad. Abunda el lirio, la basura y todo lo que el ser humano desecha en su cotidianidad.
Tras el riesgo de inundaciones, el Ayuntamiento de Morelia se ha dado a la tarea de comenzar con la limpieza urgente para liberar tapones; pero la labor es titánica y parece imposible lograrlo a corto plazo.
En el Río Grande cuesta trabajo encontrar espacios donde sea visible el agua. La acumulación de lirio, sumado a las heces humanas, hace que la imagen sea desagradable.

Algunos perros callejeros merodean por el lugar, pero hasta ellos tratan de escapar mientras la llovizna se hace presente. Los pocos transeúntes de domingo miran con un dejo de desprecio y da la impresión de que el cubrebocas es más útil que nunca.
Para evitar inundaciones en el futuro, el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, ha adelantado que generará un esquema de sanciones para la ciudadanía que tire basura en los ríos y drenes.

Con un video que funciona como testimonio de primera mano, mostró que se ha detectado a la ciudadanía tirando todo tipo de objetos en los ríos, pues no solamente se trata de basura, sino de muebles viejos que complican la efectividad de los drenes.
Pese a esto, los colonos de Bello Horizonte no se muestran preocupados por la amenaza constante de lluvia ni sus consecuencias en el Río Grande, pues incluso, el puesto de comida que se ubica justo antes de emprender camino hacia el Vergel luce inverosímilmente repleto en un domingo en el que el olor a basura parece algo normal.







