Washington, Estados Unidos

Luego de un año de un proceso legal en donde salió a la luz la explotación de la que era víctima la artista de 39 años Britney Spears, su padre, Jamie Spears, anunció que renunciará a la tutela legal que hasta ahora había mantenido sobre ella.

En un principio no quería renunciar a la tutela porque aseguraba que no había motivos para ello y anunció que aunque él la deja, eso no quiere decir que la estrella del pop quedará libre, pues se buscará asignarle otro tutor.

Jamie Spears, de 68 años, cobra 16.000 dólares mensuales por ser el guardián legal de su hija y asegura que debe serlo porque ella tiene problemas mentales; sin embargo, ella argumenta que el control sobre su vida es demasiado, al grado de instalarle un DIU contra su voluntad y de obligarla a dar conciertos estando enferma.

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