Morelia, Michoacán
A la ciudadanía ya se le olvidaron los estragos que causaron las primeras dos olas de covid, mientras se propone el regreso a clases en agosto, “es preocupante” leer los protocolos para el posible retorno; pues no hay condiciones: las escuelas públicas no tienen infraestructura necesaria, no hay presupuesto para arreglar las instalaciones y no hay capacitación para docentes, trabajadores y alumnos para evitar contagios, expresó Raymundo Puebla Calderón, encargado de Educación Continua del Colegio de Médicos de Michoacán.
En conferencia de prensa, el galeno michoacano recalcó que mientras la tercera ola de contagios de covid siga activa, no habrá condiciones para el retorno a clases.
“Las olas persistirán, serán algo inminente, pero cada vez son más bajas, se cree que la mortalidad es menor, esperemos que siga así. No creo que en plena tercera ola sea necesario regresar a clases, el presidente dijo que sería opcional, pero la mayoría de los padres de familia han dicho que no regresarían”.

Puebla Calderón indicó que por lo menos hasta diciembre, las clases deberían seguir en línea, ya que como médico ha recorrido tenencias, rancherías y pueblos de Michoacán y se ha percatado de que las condiciones sanitarias en la escuelas son paupérrimas.
“Se requieren cristales, pisos, baños, una serie de infraestructura que deben estar al 100% y no lo están. Lo preocupante es que en el presupuesto federal del gobierno no está etiquetado el recurso para arreglar ese tipo de instalaciones; tampoco hay capacitación para padres de familia, maestros y niños”.
El médico dijo que lo que se requiere es un pacto social para reducir la movilidad en un 80% y con ello, romper la cadena de contagios, pero “la gente no entiende, pues se ve más gente en la calle”.

Asimismo, el médico destacó que por Ley, debe haber comités escolares de salud, para capacitar a padres de familia y niños, los cuales puedan detectar los primeros síntomas en cualquier integrante de la comunidad educativa.
Finalmente, Raymundo Puebla resaltó que en algunas partes del mundo se han implementado uso de altavoces para dar clases y con ello evitar que los docentes y alumnos alcen la voz, pues está comprobado que a mayor volumen en la voz, más posibilidades de contagio.
“Cuando hablamos de manera normal, el flush y gotas de saliva pueden llegar a siete metros, pero si canto o grito llegarán a 10 o 12 metros, por eso el regreso a clases y la pandemia en general, es un tema que debe tratarse y analizarse desde diferentes disciplinas”.







