Ciudad de México
Según asegura el periódico capitalino Reforma el Instituto Nacional de Inmigración (INM) tienen en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), una especie de “sala de espera” para extranjeros a los que se les niega el ingreso al país o llegan al aeropuerto en vuelos de conexión con destino a Centroamérica.
Las reformas a las leyes mexicanas de migración y asilo que entraron en vigor este año señalan que, bajo ninguna circunstancia, el INM puede retener a menores en sus instalaciones, pero eso no se cumple.
Según varios testimonios, entre la noche del miércoles 7 de julio y la tarde del día siguiente, alrededor de 15 menores de edad, desde lactantes hasta adolescentes, estuvieron retenidos en una habitación de la Terminal 2, adaptada con literas y colchonetas en el piso.
El lugar, sin ventanas y con la luz encendida las 24 horas, parece más una celda y es vigilada por personal privado, por lo que los viajeros no pueden salir del sitio.
Al ingresar ahí, les retiran sus celulares y normalmente no les dejan realizar ni una llamada, además de que la alimentación depende de cada aerolínea en la que llegaron las personas y no les otorgan una cobija para cubrirse del frío en la noche.
Ana Saiz, directora de Sin Fronteras, urgió que el lugar sea supervisado por organizaciones civiles y
advirtió que, en este punto de entrada a México, el INM opera con discrecionalidad, pues se han detectado casos de personas rechazadas que necesitan protección internacional.




