Washington, EU
La NASA reveló ayer que una gran llamarada solar, tras abandonar el sol, se mueve rápidamente hacia la atmósfera de la Tierra, y podría causar una interrupción importante en las redes de comunicaciones.
El fenómeno, descrito como una “corriente de viento solar de alta velocidad”, se espera que alcance guarismos de vientos de hasta 500 km (310.6 millas) por segundo.
Según el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) de los Estados Unidos, el impacto puede causar “un apagón de área amplia de la comunicación por radio HF (alta frecuencia)” durante aproximadamente una hora.
Los datos acumulados hasta ahora indican también que los satélites en la atmósfera superior de la Tierra puedan ser perturbados por las llamaradas entrantes.
Ello tendrá efecto directo en sistemas GPS, en la señal del teléfono móvil, la televisión por satélite y, potencialmente, también en las redes eléctricas, según la NASA.
Sin embargo, un lado positivo para aquellos que actualmente se encuentran en los confines de nuestro planeta: el desequilibrio geomagnético resultante mejorará la vista de las luces de las auroras en los polos norte o sur.




