Morelia, Michoacán

Aunque Michoacán cuenta con una vocación forestal, su riqueza se encuentra en peligro a causa de las fuertes presiones a las que se enfrenta por el modelo económico de desarrollo, amenazas por el crecimiento urbano sin planeación, el cambio de uso de suelo de bosques y selvas para el cultivo de aguacate y frutos rojos, así como incendios y plagas forestales.

Lo anterior lo expresó la técnico en Áreas Naturales Protegidas de la Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet), Isabel Ignacio Sánchez, quien en el marco del Día del Árbol Mexicano, que se conmemora cada segundo jueves del mes de julio, refirió que en la actualidad los michoacanos tienen de frente un reto importante para lograr preservar su riqueza natural.

“Una de las principales amenazas es el desconocimiento de nuestro patrimonio biocultural; aunque somos el quinto lugar a nivel nacional en biodiversidad, no valoramos todos los recursos y la riqueza que tenemos, y esto perjudica indirectamente a toda la población que habita en el estado”.

Asimismo, al ser entrevistada por Primera Plana, la bióloga expuso que existen diversos recursos de política pública ambiental que se deben instrumentar y fortalecer como son los Ordenamientos Ecológicos del Territorio, la Estrategia para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad en Michoacán (Ecusbiom), el Sistema Estatal de Áreas de Conservación del Patrimonio Natural, las Unidades de Manejo Ambiental y Empresas Forestales Comunitarias.

“En realidad contamos con muchas herramientas para enfrentar esta problemática, tenemos un estudio de estado actualizado, de reciente publicación, donde participaron más de 275 autores y 45 instituciones académicas y el marco legal propicio para avanzar hacia la reconversión de nuestra condición actual, sin lugar a duda es una lucha de todos los sectores de la sociedad, una lucha común”.

Abundó que Michoacán es un estado combativo, por lo que ante esta crisis civilizatoria, consideró que lo que queda es recodar el origen que se tiene como michoacanos y actuar en consecuencia, tanto de manera personal como como colectiva para proteger los bosques.

No obstante, Isabel Ignacio destacó que existen ejemplos de preservación como es el caso del Área Natural Protegida (ANP) del Cerro del Punhuato, el cual calificó como una restauración ecológica exitosa, ya que se distingue por ser un refugio de biodiversidad y un sitio de investigación científica.

Pese a esto, enfatizó que actualmente en el Cerro del Punhuato se requieren realizar obras de retención de suelo, tratamiento de plagas y recuperar la cobertura vegetal de 30 hectáreas que se perdieron en un incendio el pasado mes de abril.

“Sin embargo, no es recomendable reforestar en los dos años próximos al incendio, por lo que actualmente estamos limpiando los predios del combustible que quedó, monitoreando las especies silvestres, limpiando las cañadas y dándole mantenimiento a las presas filtrantes de piedra” concluyó.

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