Morelia, Michoacán
La administración de Silvano Aureoles Conejo cerrará con una tasa media anual de crecimiento económico del 0.5%, la más baja de los últimos 40 años; de seguir los conflictos políticos entre el mandatario y el gobernador electo, se avizora una mayor crisis para Michoacán, indicó Heliodoro Gil Corona, coordinador de Proyectos Estratégicos del Colegio de Economistas del Estado de Michoacán (CEEM).
En su análisis ‘Conflictos políticos y consecuencias económicas en Michoacán’, Gil Corona dijo que entre el 2016 y 2020, la economía local se enfrascó y pasó de un crecimiento del 4.2, 3.2, 2.3 menos 0.1% y concluye recesión con decrecimiento de 6.7%.
“Son cinco años en los que la tasa anual de crecimiento fue de apenas 0.5%, es la tasa más baja para una gestión desde 1980, con esa tendencia descendente se avizora que la economía enfrentará dos escenarios importantes”.

El primer escenario es el de una transición estable del gobernador electo, Alfredo Ramírez Bedolla, cuyo crecimiento económico se estima cerrar en 2021 con un 2.5% con miras a incrementarse a 3.5% en 2022.
Pero también está el segundo escenario, el de conflicto, esto a raíz de los pronunciamientos del gobernador Silvano Aureoles Conejo, quien ha señalado el desconocimiento de los resultados electorales y pide la anulación de la elección del pasado 6 de junio.
“Ese escenario de conflicto que ha atizado el gobernador en turno nos genera un panorama complejo para el presente año y el siguiente: incertidumbre política por la pugna entre partidos políticos, principalmente del PRD y Morena, y posicionamientos de actores políticos y sectores sociales; eso traerá un clima adverso para atraer inversiones nacionales y extranjeras”.

El economista prevé que habrá una marginal inversión pública estatal y federal y una crisis en el sistema de pagos a partir de la segunda quincena de septiembre de este año.
En cuanto a proyecciones en cifras, el economista deduce que el Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) caerá de 2.5 en 2021 a 1.5% en 2022, el empleo formal pasará de la creación de nueve mil 650 plazas a 5 mil 200; la pobreza pasará de un 36% a un 38% y habrá un proceso de Entrega-Recepción en medio de una pugna de opacidad y ocultamiento de información administrativa y financiera.
“De ser el caso, las y los michoacanos seguirán padeciendo los intereses de la clase política en el poder. Pobre Michoacán y pobres michoacanos”.




