La Habana, Cuba
El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla indicó esta semana que la política del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, con respecto a Cuba no difiere de la agenda agresiva marcada por la administración de Donald Trump.
“Prioridades declaradas de Estados Unidos en materia de DDHH, liderazgo en enfrentamiento a la covid y rectificación de las políticas atroces del gobierno anterior, contrastan con la evidente indiferencia e insensibilidad con que el gobierno de Biden aplica contra Cuba las políticas de Trump”, denunció el importante funcionario en Twitter
En enero del presente año, recién juramentado Biden como presidente de Estados Unidos, la periodista oficialista Cristina Escobar hizo las primeras peticiones en nombre del gobierno cubano en un comentario en el Noticiero de la Televisión Cubana.
Según Escobar, Biden debía en sus primeros meses en el cargo “suspender la aplicación del título III de la Ley Helms Burton” y trabajar para levantar el embargo.
“Que es ilegal e impide que Cuba se desempeñe en el comercio mundial como un país normal, con un costo elevadísimo para la familia cubana”.
Sin embargo, Washington ha insistido en que el tema Cuba no constituye una prioridad dentro de su agenda política.

Según la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, el gobierno de Biden está comprometido, no obstante, a revisar la decisión tomada por Donald Trump de incluir a la isla en el listado de países patrocinadores del terrorismo.
Psaki, también ha asegurado que la política de Estados Unidos hacia La Habana se regirá por dos principios fundamentales: el apoyo a la democracia y los derechos humanos.
En su campaña presidencial, Biden prometió revertir algunas de las más de 200 medidas tomadas por Donald Trump para endurecer el embargo comercial a Cuba, implementado desde 1962, asegurando que las mismas “han infligido daño al pueblo cubano y no han hecho nada para promover la democracia y los derechos humanos”.




