Washington, EU
Estados Unidos restauró este lunes las protecciones de salud de las personas homosexuales y transgénero para poner fin a la política de discriminación sexual en la atención médica que caracterizo a la administración Donald Trump.
En un comunicado, el secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés), Xavier Becerra, aseguró que la posición del actual gobierno es que todas las personas, incluyendo las de la comunidad LGBTQ “deberían poder acceder a la atención médica, sin discriminación o interferencias de ningún tipo”.
“La discriminación (en el sector sanitario) puede llevar a estas personas a renunciar a la atención médica, lo que puede tener graves consecuencias para la salud“, enfatizó Becerra.
Según el HHS, diferentes investigaciones han demostrado que por lo menos una cuarta parte de los pacientes LGBTQ que enfrentaron discriminación durante la era de Trump “pospusieron o evitaron recibir la atención médica necesaria por temor a una mayor discriminación”.
En este sentido, la subsecretaria del departamento, Rachel Levine, insistió en que su misión es “mejorar la salud y el bienestar de todos los estadounidenses, sin importar su identidad de género u orientación sexual.”




