Primera Plana MX – Morelia, Michoacán
La frase retumbó en la plaza de la Tenencia Morelos: “¡Que se escuche fuerte, que se escuche lejos, que llegue hasta donde tenga que llegar el mensaje. A Memo Valencia se ocupan más que 25 tiros para enterrarlo!”.
Era la voz frenética del candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Morelia ante miles de seguidores en la Tenencia Morelos. Regresaba al activismo proselitista después de tres días del ataque a balazos a su camioneta con cuatro personas de su equipo de campaña a bordo.
“¡Tengan la certeza, si mi vida es ganar por Morelia, mi vida la doy por ustedes!”, lanzaba Valencia desde el templete con micrófono en mano a la multitud que coreaba ¡Memo, Memo!
“¡No me van a detener, yo me entrego a esta lucha! No van a poder con esta revolución y no habrá límites, más que el que cada uno de nosotros tengamos en nuestras mentes”, decía el candidato a miles de seguidores, la mayoría enfundados en playeras, camisas y chalecos rojos, el distintivo de la campaña.
Llegaba rayando las 6 de la tarde a “Morelos”, como dicen los lugareños. La leyenda “Revolucionar Morelia” bordada en hilo rojo y negro resaltaba en su camisa de campaña. “¡Con el ánimo al cien!”, se le escuchó decir tras descender de la camioneta que tripulaba con tres de su equipo.
Llegó a la explanada, sonreía. La gente le salió al paso, se puso un cubrebocas negro, se tomó fotos con niños y adultos, mientras la banda tocaba un son purépecha. “¿Quién va a ganaaar?” Arengaba la voz del animador debajo del enlonado. La multitud tenía su respuesta. “¡Memo, Memo!”.

Guillermo Valencia subió al entarimado y pidió un aplauso para la misma gente que coreaba su llegada. Reconoció a su planilla y a su equipo de campaña y elogió a los presentes. “Ustedes son lo más importante y se lo merecen”. Se escucharon las palmas.
Agradeció que este no haya sido un evento interrumpido “por los delincuentes que querían terminar la campaña de una persona. No tenían idea de que no era solamente Memo Valencia, sino un movimiento revolucionario que no lo detendrían las balas”.
“¡Aquí estamos, frente a ustedes, decididos!” Aludió a la gente, que lo interrumpió y dejó correr sus emociones. ¡Memo, Memo! Les aclaró que no ocupa un cargo público ni un sueldo para seguir la lucha por los morelianos. Comparó que con mayor razón lo hará cuando sea su empleado como presidente municipal.
Exclamó que aspira a que Morelia sea un lugar mejor para sus hijos y todas sus familias. “Por eso voy a luchar y por eso estoy dispuesto a llegar hasta donde tenga que llegar para revolucionar Morelia”. La sentencia cerró con aplausos.
Valencia alzó la voz: “¡Aquí quiero decir a aquellos que intentaron infundir el miedo y terminar con la vida de un servidor, que lo único que hicieron fue inyectarle energía a esta revolución!”. Ver estas plazas llenas, sin acarreados, con gente comprometida con un proyecto de convicción y pasión, es la mejor señal que percibe el candidato a gobernar Morelia de que el miedo cede.
El abanderado del PRI partió de Tenencia Morelos agradeciendo a la Divina Providencia que le permita estar vivo y seguir luchando por la causa de los morelianos. “Si sigo aquí es porque tengo una misión que no he cumplido y voy a darlo todo por hacerlo”.
Discover more from Primera Plana MX
Subscribe to get the latest posts sent to your email.








