Pekín, China
En el condado de Linze, provincia de Gansu, en el noroeste de China, una inmensa tormenta de arena cubrió viviendas, edificios y fábricas, al mismo tiempo que provocó una enorme contaminación y varios accidentes de tráfico.
El fenómeno, frecuente durante la primavera boreal en China, dio lugar a una impresionante nube amarilla que fue observada por la televisión nacional CCTV.
Por su parte, los meteorólogos pidieron a los habitantes que permanezcan en sus hogares con sus ventanas cerradas, ya que otras anomalías similares podrían producirse en los próximos días.
Las tormentas de arena que ocurren en el país son a menudo originarias del desierto de Gobi, situado entre China y Mongolia. Para frenarlas, las autoridades han reforestado desde hace varias décadas sus zonas periféricas, con el fin de crear una “gran muralla verde” destinada a bloquear la arena.







