Ciudad de México
En lo que se calificó como un “albazo legislativo” y hasta como “golpe de Estado”, el bloque Morena-PT-PVEM en el Senado de la República logró asegurar que el período del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no termine en el 2022, como establece la Constitución, sino hasta el 2024, cuando termina el mandato de Andrés Manuel López Obrador.
Ello se logró al introducir un artículo transitorio en la reforma secundaria al Poder Judicial, propuesto por el senador del PVEM Raúl Bolaños Cacho Cué pero que no se presentó por escrito a los senadores, lo que provocó confusión entre algunos de ellos, de modo que los miembros de la fracción parlamentaria del PRI lo votaron a favor porque no detectaron la adición.
Los senadores reclamaron que no se les permitió rectificar el sentido de sus votos cuando en otras sesiones sí ha permitido hacerlo ante confusiones similares a los senadores de Morena.
“Jamás se publicó el documento. Hay un agandalle. Son unos corruptos”, expresó la panista Xóchitl Gálvez.

A los senadores sólo les quedan tres salidas posibles para evitar que se concrete esto:
- Que la Cámara de Diputados vote en contra de esta reforma o modifique el transitorio en cuestión.
- Interponer un recurso de inconstitucionalidad, ya que afirman que este artículo va en contra de la Constitución, pero para ello tendría que resolver la misma SCJN, que sería juez y parte.
- Pedir la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como sugirió el senador por MC Dante Delgado, para lo cual en senador de Morena le deseó irónicamente “buena suerte”, ya que las resoluciones de esta instancia pueden tardar años.







