Ciudad de México
Un poco de sol es benéfico para el cuerpo, pues estimula la generación de vitamina D; sin embargo, una exposición prolongada sin la debida protección puede acarrear problemas en la piel, cataratas, disminución de la eficacia del sistema inmunológico, envejecimiento prematuro e incluso la aparición de tumores.
Así lo indicó la subdirectora Médica de la Clínica de Especialidades del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) Alejandra Martínez Flores, quien recomienda tomar medidas preventivas no sólo en la temporada de calor, sino de manera preventiva.

Estas medidas son:
- Usar protectores solares con un Factor de Protección Solar (FPS) mínimo de 30.
- Portar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo.
- Usar sombreros de ala ancha y lentes de sol.
- Evitar la exposición en horarios de mayor intensidad de radiación, entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando el sol
alcanza el pico máximo en el cielo. - Concientizar a niños y jóvenes de la importancia de protegerse adecuadamente del sol en la vida cotidiana y sobre las medidas para disfrutarlo de manera segura y sin riesgos.

¿Cómo cuidar a los bebés?
La piel de los niños es mucho más fina y sensible al sol, agregó la especialista por lo que en periodos más pequeños de exposición pueden sufrir quemaduras más intensas que los adultos, especialmente si son menores de un año. Por lo que hay recomendaciones específicas para ellos:
- Nunca asolearlos directamente y que estén siempre en la sombra.
- No se debe usar en ellos protectores solares ya que tienen químicos que pueden afectar su piel.
¿El tono de piel tiene que ver?
Según esta especialista sí, detalló que hay seis tipos de color de piel y mientras más clara sea, será más vulnerable a la exposición solar, pero que todo tipo de piel debe protegerse.







