Morelia, Michoacán
Mientras en Michoacán la realidad se impuso al papel: los médicos de la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) terminaron manejando en los hechos el proceso de vacunación, ante el desborde causado por la absoluta incapacidad de los dirigentes y empleados de la Secretaría del Bienestar federal, en Ciudad de México progresivamente va sucediendo lo mismo.
Y es que México hasta antes de esta pandemia era un modelo mundial de gestión de la vacunación, y tenía una metodología fuertemente consolidada y conocida por la sólida red de unidades médicas y doctores a lo largo y a lo ancho del país. No obstante, el presidente López Obrador prefirió dar un manejo político a la vacunación y quitó a los médicos la organización de la misma para ponerla en manos de los operadores de sus programas sociales en cada entidad del país.
Las consecuencias no se hicieron esperar: desde el anuncio del registro de los ciudadanos para vacunarse digitalmente, el sitio web tardó una semana en funcionar, y al ir llegando la vacuna a los distintos lugares el sistema ideado demostró su incoherencia y el caos empezó a reinar en cada uno de los centros de vacunación, al tiempo que la velocidad de avance puso a México en el ridículo internacional, pues mientras la mayoría de países esperan ávidos y listos las dosis, en el país ya se echan a perder por la incapacidad de aplicarlas, a pesar de las enormes filas y sufrimientos de los adultos mayores para conseguir la suya.

En la propia capital del país, la situación fue muy clara: había más vacunas de los que el sistema ordenado por el gobierno de la Cuarta Transformación y el presidente era capaz de aplicar. No obstante, al pasar de los días los médicos fueron tomando protagonismo y lograron atender a las personas a una velocidad mucho mayor, no solamente revirtiendo el déficit por la torpeza e incapacidad de los funcionarios federales, sino superando todas las expectativas de estos y logrando inmunizar a los adultos mayores a óptima velocidad.
Así en CDMX
En el primer día de vacunación de las últimas dos alcaldías, Iztapalapa y Gustavo A. Madero, así como el penúltimo de Álvaro Obregón, Benito Juárez y Cuauhtémoc, se superó el millón de dosis aplicadas en adultos mayores, con un millón 31 mil 706 personas.
El logro fue posible ya que ayer se colocaron 140 mil 747 dosis en las cinco alcaldías ya mencionadas.

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, lo destacó con un mensaje a través de su cuenta de Twitter y puntualizó que todas las personas tendrán una vacuna, por lo que instó a la población que falta a respetar los horarios y días destinados para aplicar las dosis anticovid.
Esto porque ayer, en varias sedes de Iztapalapa, la demanda de vacunas rebasó la logística del gobierno capitalino en le primer día de la aplicación de la vacuna Sputnik V.
Sistema de citas: absurdo cuatroteísta

Desde la mañana, en el deportivo Santa Cruz Meyehualco se observó largas filas de adultos y de vehículos en los que se transportaban; casi la mitad no se había registrado en la página federal.
“La atención es mala. Después de tener una experiencia excelente en la alcaldía de Benito Juárez, aquí no hay sillas de ruedas suficientes, hay un amontonamiento horrible, están recibiendo a gente sin cita, sin registro… eso es parte de la desorganización”, dijo Alexa Romero, familiar de un adulto mayor.
En los hechos el colapso del sistema de vacunación de la 4T se hace evidente en todo el país, el orden ya se rompió y se atiende sin orden ni cita, y ante ello los médicos aprovechan para organizar sobre la marcha y avanzar con la vacunación lo más rápido posible.







