Ciudad de México – Excélsior
La Guardia Nacional, la gran promesa de la Cuarta Transformación para extinguir la violencia extrema en el país, ya llegó al 65% de su construcción, según lo planeado por el Gobierno Federal que apenas cumplió dos años de gestión, mientras el país alcanzó por tercera vez consecutiva durante su mandato un récord histórico de asesinados.
Y es que la policía militarizada del presidente López Obrador concluyó 2020 con 98 mil 282 elementos activos, 24 mil 845 más comparado con los 74 mil 437 elementos con los que inició el año, informó su comandante, el general en retiro Luis Rodríguez Bucio.
Al participar en la presentación del Informe Anual de Seguridad, en el Palacio Nacional, el mando de la corporación detalló mil 742 están asignados a diversas actividades administrativas.

Indicó para el año que termina este jueves, el plan de reclutamiento tenía una meta de 21 mil 430 plazas, sin embargo se logró cubrir el 93 por ciento de las mismas, un total de 20 mil 30, quedando pendientes mil 400 lugares.
El proyecto de la corporación federal contempla contratar a 50 mil nuevos elementos en los próximos tres años, para dejar aproximadamente 150 mil efectivos.
En materia de infraestructura, se han construido 120 cuarteles en igual número de coordinaciones territoriales, y otros 52 se encuentran en la fase final de edificación, por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Cada año más muerte e impunidad

A la vez, el Gobierno de México previó en sus cifras más conservadores que al cerrar la cuenta de 2020 se registre un nuevo récord de homicidios dolosos en la historia del país, con una proyección de 40 mil 863 asesinatos pese a la reducción de la movilidad ocasionada por la pandemia de COVID-19.
Esa es la cifra que aparece en el Informe de Gobierno del segundo año de mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, superior al récord reportado en 2019, cuando hubo 37 mil 315 homicidios dolosos, según el mismo documento.







