EL OJO AVIZOR

Por Antonio Rojas Ávila

Con un sistema prácticamente incomprensible para los que estamos acostumbrados a las elecciones de mayoría simple de votos ciudadanos, los estadounidenses ya votaron por quien quieren que sea su próximo presidente: el señor Joseph Robinette Biden Jr. ¿Ya ganó entonces y es presidente electo? Pues la respuesta a esta pregunta no es tan simple.

Y es especialmente complicado cuando los diversos medios de comunicación, nacionales e internacionales, incluyendo Google, nos brindan “resultados” que no coinciden entre sí. ¿Por qué sucede esto? Vamos a lograr comprenderlo en unos pocos puntos:

1. Los votos que cuentan son los del Colegio Electoral

Si aún no lo sabías, los ciudadanos estadounidenses comunes y corrientes no eligen a su presidente, al menos no directamente.

En el llamado País de la Libertad son sólo 538 personas las que eligen al presidente, y todas juntas conforman el Colegio Electoral.

La Constitución de los Estados Unidos otorga un número fijo de esos electores a cada uno de los 50 estados y al Distrito de Columbia, según el peso que tenían a la hora de conformar el pacto federal, lo cual tuvo que ver con el tamaño de la población de cada estado, pero también con su nivel de influencia, tanto económica como política. Además, el número de electores coincide exactamente con el número de legisladores que tiene cada estado en el Congreso federal (535) más tres para el Distrito de Columbia, que no cuenta con representantes en las cámaras.

2. Los “resultados” que están dando los medios no son resultados

Lo que vimos el pasado martes 3 de noviembre no fue la elección del presidente de Estados Unidos, sino solamente la primera parte del proceso: los ciudadanos votaron por quien quieren que sea el presidente, pero recordemos que ellos no tienen la última palabra.

Ese simpático mapita que se pinta de colores que vemos en nuestras pantallas no muestra el resultado de las elecciones, sino que es una proyección estadística de cómo votarían los 538 electores (del Colegio Electoral) si la votación de la ciudadanía quedara con el conteo que hace cada medio para poder dibujar su mapa e informar al país y al mundo rápidamente, sin esperar el final del largo proceso electoral.

Es por eso que lo que reporta cada agencia informativa cambia: porque los matemáticos que trabajan para cada uno de ellos tienen diferentes criterios para predecir los resultados de la votación del Colegio Electoral, y mientras en los estados con una gran diferencia a favor de un candidato es muy fácil saber quién va a ganar, en los que está reñido es mucho más complejo, y mientras algunos medios se atreven a adelantar un resultado, otros no, porque saben que el día de la elección (la que cuenta), todo podría cambiar.

La cadena estadounidense CNN calcula que Biden necesita sólo 17 votos para ganar, pero reconoce que 26 de ellos (Minesota y Wisconsin) no son seguros, y en las próximas horas pasará algo similar con el resto en gris, con excepción de Alaska, que sumará 3 a Trump.

3. El voto popular cuenta

Si bien la decisión final la toman los 538 electores del Colegio, éstos no votan completamente como su gana les dé.

En realidad, las elecciones presidenciales son 51 elecciones completamente independientes, en cada uno de los 50 estados y el Distrito de Columbia, y cada estado tiene reglas diferentes para cómo deben de votar sus electores colegiados, y en la mayoría de los casos están obligados a votar igual a como votaron los ciudadanos de su distrito electoral.

Es así como sí es posible predecir cómo votará el Colegio Electoral, con una compleja fórmula matemática que guarda cierto margen de error para los casos en que los electores colegiados sí pueden votar distinto a sus ciudadanos.

Es por ello que en elecciones en donde un candidato convenció a la gran mayoría, se declara extraoficialmente a un ganador la misma noche de la elección, porque los cálculos de proyección de los medios muestran que es matemáticamente imposible que el otro candidato pueda ganar, pase lo que pase y vote como vote el Colegio Electoral.

4. El ganador se lleva todo

Pero hay un elemento que viene a complicar todo: como hemos visto, el ganador en cada estado se lleva todos los votos electorales de ese estado, no importa si la elección terminó 99% a 1% o, por el contrario, 50,1% a 49,9%.

Es decir: a la hora de votar los electores colegiados de cada estado, sus votos no irán necesariamente para el candidato presidencial que eligieron, sino que todos los votos electorales de ese estado irán para el más votado entre los electores colegiados. Excepción a esta regla son los estados de Maine y Nebraska, que sí pueden repartir sus votos entre diferentes candidatos.

La británica Reuters hace lo mismo que CNN (en estos momentos), pero suma a Trump el único voto electoral que obtendría en Maine. La agencia decidirá si adelantar la victoria de Biden al sumarle los votos no seguros de Nevada y Arizona.

5. Los estados reñidos no se pueden predecir

Como decíamos antes, las proyecciones de las agencias informativas pueden determinar matemáticamente quién ganara en un estado, pero esto siempre y cuando no entre en el margen de error, cosa que sucede cuando hay una elección muy reñida dentro de una entidad federativa.

¿Por qué?, pues porque algunos electores colegiados no podrán votar hasta saber el resultado del voto popular en su distrito, y en distritos muy reñidos un solo voto puede cambiarlo todo, por lo que tienen que esperar a que se cuente el último voto y a que los jueces resuelvan todos los reclamos (que en México conocemos como “impugnaciones”) para poder votar como su población distrital votó.

En consecuencia, como el destino de todos los votos electorales del estado puede cambiar por un solo voto colegiado, esto detiene la votación de todo el estado, al no poder saber a quién irán todos los votos de esa entidad federativa.

6. Empate virtual

Si ni siquiera el elector colegiado sabe por quién votará, menos lo pueden predecir los matemáticos, porque entra en el margen de incertidumbre, de error, con lo que ese estado se queda en veremos.

Y si varios estados se quedan en veremos, puede suceder que no hayan los votos seguros, matemáticamente hablando, para poder adelantar quién será el presidente de los Estados Unidos.

AP, agencia de EU, es la más osada, pues otorga a Biden 37 votos no seguros (Arizona, Minesota y Wisconsin), con lo que lo deja a 6 del triunfo, por lo que si hace lo mismo con Nevada (6 votos), le estaría otorgando la victoria al demócrata.

7. El Colegio Electoral no ha votado

Decíamos que en este momento no hay resultados de las elecciones de Estados Unidos, sencillamente porque ni uno solo de los electores colegiados (los que cuentan) ha emitido su voto: esa votación se dará el 14 de diciembre de 2020 (el primer lunes siguiente al segundo miércoles de diciembre, dicta la Constitución), y el Congreso recién contará estos votos y dará los resultados oficiales durante la primera semana de enero, para que el 20 de enero de 2021 tome posesión el nuevo presidente, siempre y cuando no haya problemas.

8. La próxima presidente de EU podría ser una mujer

El detalle en todo esto es que en elecciones reñidas unos pocos votos puedan cambiar el resultado de un distrito, y a partir de ello puede cambiar la votación de todo el estado, y esto a su vez puede cambiar el resultado de las elecciones de todo el país (como pasó en 2000, cuando Bush ganó con 0.009% en Florida).

Eso quiere decir que en situaciones así, ambos partidos se concentrarán en furiosas batallas legales para arrebatarse esos pocos votos que pueden resultar decisivos para toda la elección, y la complejidad de esos juicios puede ser tal, que su resolución puede tomar más tiempo que las fechas electorales.

Es decir: un solo juicio (aunque en realidad en 2020 serán muchísimos) puede hacer que un elector colegiado no pueda votar el 14 de diciembre, y esto puede provocar que la elección de todo un estado se detenga, en espera de la resolución judicial, y con ello la elección nacional, al estar muy pareja, no se puede definir.

Así, podemos llegar tranquilamente al 20 de enero sin las resoluciones judiciales necesarias para contar los votos colegiados y no se podrá decidir quién será el presidente, con lo que Donald Trump terminaría el periodo para el que fue elegido y por ley tendría que asumir la Presidencia la demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, que ya fue reelegida como parlamentaria. Ella seguiría como presidenta hasta que se resuelva completamente la elección.

#LasCosasComoSon

Que no te digan, que no te cuenten. No hay un ganador de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, ni lo habrá hasta que el Congreso cuente los votos del Colegio Electoral.

A como se ven las cosas en este momento, si cualquier agencia informativa se atreve a declarar a un ganador, podría acertarle o no (finalmente sólo hay dos opciones), pero sería aventurado e irresponsable, porque aunque la balanza se inclina ligeramente hacia Joe Biden, hay al menos siete estados cuyos resultados podrían cambiar en las próximas semanas con una simple sentencia judicial:

  • Arizona, con 11 votos electorales
  • Carolina del Norte, con 15 votos
  • Georgia, con 16
  • Michigan, con 16
  • Nevada, con 6
  • Pensilvania, con 20
  • Wisconsin, con 10

Y entre todos ellos, suman nada menos que 94 votos, absolutamente indispensables para que Biden, o Trump, puedan ganar la Presidencia, así que el asunto va para largo.

(Aquí entre nos, cuentas más, cuentas menos, la predicción de este espacio es que, haga lo que haga, a Trump no le va a alcanzar, y Biden será el próximo presidente de EU, pues obtendrá 227 votos seguros y tendrá a Arizona, Nevada, Wisconsin, Michigan e incluso Georgia inclinados a su favor, y tendrá entre ellos 59 votos para defender de los 43 que le faltan para ganar)


El autor es científico político, candidato a doctor por la UMSNH y el Conacyt


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